Los
efectos del huracán Katrina sobre las costas
de Luisiana (EEUU), en el Golfo de México, han alcanzado
a Pemex. Los vientos, que registraron velocidades de 240
kilómetros por hora, rompieron las cargas de sujeción
de una de las plataformas de la petrolera paraestatal mexicana que operaba
en la zona y la empujaron hasta colisionar con un puente
de 42 metros de longitud en la provincia de Alabama (Florida).
Fuentes de la compañia consultadas por Americaeconomica.com
aseguraron que, antes de la llegada del ciclón,
la infraestructura no estaba operativa ya que se encontraba
en reparación.
Sin
embargo, las consecuencias negativas de este desastre meteorológico
sobre Pemex parece que se ampliarán en los próximos
días. La consultoría estadounidense PFC Energy ha
informado que refinerías que procesan crudo mexicano
y clientes de la paraestatal en la zona de Luisiana, dejarían
de comprar 230.000 barriles diarios de crudo durante tres
semanas debido a la suspensión de sus actividades
afectadas por el Katrina.
Además,
otras 10 refinerías dejarán temporalmente
de procesar crudo pesado de Venezuela, Medio Oriente y África,
por lo que los embarques procedentes de estas regiones serán
desviados a Houston (EEUU).
Alivio
en el precio del petróleo. El Departamento
de Energía de EEUU autorizó el uso de parte
de las reservas estratégicas de petróleo para
ayudar al suministro de crudo en las refinerías.
Con ello se produce un respiro en el precio internacional
del petroleo que cerró en 68.65 dólares (55,65
euros) mientras que la mezcla mexicana se ubicó en
53,72 dólares (43,54 euros) por barril.
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