Los
inversores extranjeros comienzan a huir de México
debido a la alta corrupción empresarial, la inseguridad
y la mala calidad en las instituciones públicas,
según advierte un informe del Centro de Estudios
Económicos del Sector Privado (Ceesp). El presidente
de la institución, Claudio Gómez, destacó
que, si bien los datos de la Secretaría de Economía
mexicana indican que la inversión extranjera directa
(IED) alcanzó los 7,4 millones de dólares
(seis millones de euros) durante el primer semestre de 2005,
un 8% más en relación al mismo periodo del
pasado año, sólo un 18% del total correspondieron
a inversiones nuevas, mientras que el resto se destinó
a reinversión de utilidades y a negocios entre compañías.
El estudio revela que además, las firmas extranjeras
ya establecidas en el país reorientan sus capitales
a otras regiones de Latinoamérica debido a las dificultades
de gobernabilidad de México.
González
considera que la mala calidad de muchas leyes e instituciones
públicas debilitan la competitividad del país
y obliga a que las empresas destinen un 6% de sus ingresos
en pagos
extraoficiales a funcionarios para que legislen a favor
de los intereses de la compañía, en lugar
de utilizar esos recursos para inversión o innovación
tecnológica.
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