Pemex permitirá a grandes multinacionales como la
anglo-holandesa Shell o las estadounidenses ExxonMobil y Chevron Texaco que vendan sus aceites y lubricantes en las 7.000 gasolineras que la paraestatal mexicana tiene distribuidas por el país. Con ello, Pemex rompe el monopolio que ha mantenido en este mercado durante 10 años con la
empresa Mexclub, sociedad en cuyo capital participan Pemex
y la también mexicana Impulsora Jalisciense.
Mediante
el acuerdo, se modificarán los contratos vigentes
entre Pemex y las estaciones de servicio para que las franquicias
de la paraestatal pueda expender productos de cualquier
marca que satisfaga los requisitos mínimos de calidad
de las normas oficiales mexicanas y la certificación
ante el Instituto Americano de Petróleo.
La
medida, avalada por la Comisión Federal de Competencia,
señala que Pemex podrían perder hasta el 50%
en el mercado de venta de aceites y lubricantes, valorado
en 1.637 millones de pesos (123 millones de euros) anuales,
pero se fomentará una sana competencia que podría
ayudar a reducir el precio de este tipo de productos en
México.
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