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Jueves 1 de septiembre de 2005 
 
Jornada de sobresaltos en el PRI
 

Mariano Palacios Alcocer, madricista a juicio de algunos priístas, será oficialmente el sucesor de Roberto Madrazo en la cabeza de la formación. La decisión se ha tomado después de una intensa jornada de debate dominada por las renuncias, las ausencias y los abucheos. Finalmente Madrazo consiguió todos sus objetivos: colocar a un afín en la Presidencia del partido y deshacerse de Esther Gordillo, su principal opositora.

La designación de Palacios, antiguo secretario técnico del Consejo Político del PRI, se realizó en un intenso debate de 12 horas, en el que además se acordó renovar al completo el Comité Ejecutivo Nacional (CEN). En un primer momento, todo parecía apuntar a que Sergio García Ramírez, presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, propuesto por la cúpula priísta, asumiría el cargo. Pero, debido a la complejidad de los trámites que tendría que realizar para dimitir de su actual cargo, rechazó la propuesta.

Algunos miembros del PRI, barajaron la posibilidad de presentar a otros candidatos, como el líder priísta en el Senado, José Ramón Martell, que sin embargo no acudió a la sesión del CPN, posiblemente consciente de su poco respaldo en opinión de los medios de comunicación mexicanos.

Cuando Madrazo presentó su renuncia, los presentes adoptaron el proceso legal a seguir, indicado en los estatutos internos del PRI, en concreto el artículo 164: el cargo inmediatamente inferior a la dirección del partido, es decir, el secretario general, debía asumir el puesto.

Pero Esther Gordillo, la persona que hasta la celebración de la reunión ocupaba el cargo, no estaba presente. La decisión la había tomado el lunes pasado cuando acusó a Madrazo de romper un acuerdo al que habían llegado después de días de negociación.

El pacto establecía que Gordillo tomaría las riendas del partido cuando el cabeza de la formación presentase su dimisión, pero dejaba en incertidumbre el tiempo que debía permanecer como líder priísta. Por un lado, la corriente interna disidente del PRI, Unión Democrática (UD) encabezada por Alberto Montiel, pedían que estuviese hasta las elecciones presidenciales de 2006, con el objetivo de evitar que un madracista pudiese asumir el relevo. Por el otro, Madrazo, que desconfiaba de la ex secretaria por su cercanía a UD, pedía su permanencia hasta que se realizaran las internas, ya que si el tabasqueño era vencido por su rival, no quería que el enemigo, conocidos además como Todos Contra Madrazo (TUCOM) dirigiese el partido.

Aunque los presentes eran conscientes de la ausencia de Gordillo, Palacios, todavía en calidad de secretario técnico del CPN, invocó el artículo 164 de los estatutos y llamó a la secretaria general. Sin embargo sólo se escucharon abucheos en la sala. Después, nombró a Ramon Martell, el siguiente que debería asumir el cargo de líder del PRI, pero tampoco había acudido a la sesión.

Por último, Palacios se dirigió al secretario de Acción Electoral, César Augusto Santiago, el tercero en la línea para relevar a Madrazo, que, si bien aceptó la designación, después renunció al puesto para que el CPN convocase elecciones en las que saliese el nombre oficial del nuevo líder del PRI.

Al final, uno de los consejeros del partido, Celso Humberto Delgado, propuso a Palacios como sustituto de Madrazo, y la designación fue apoyada por el resto de los magistrados con unanimidad.

Gordillo, llegará hasta el final. Después de conocer el resultado, la ahora ex secretaria general del PRI ha calificado a Palacios de incondicional a Madrazo y culpa al ex líder de la formación de haber dado un golpe en el seno del partido.

Además, Gordillo ha anunciado que el nuevo mandatario priísta ya habia ocupado el cargo antes por lo que ha decidido revisar los estatutos para comprobar si la legislación interna lo permite. Mientras, en aras de recuperar lo que a su juicio le pertenece, llevará el caso a vía judicial en los próximos días.

 

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