La
secretaria general del Partido Revolucionario Institucional
de México (PRI), Esther Gordillo, ha confirmado que no acudirá
mañana a la sesión del Consejo Político
Nacional (CPN) en la que se elegirá el sustituto
de Roberto Madrazo, quien abandonará su cargo de
dirigente de esta formación para buscar la candidatura
presidencial. Con su ausencia, Gordillo, que culpa al tabasqueño
de dar un golpe en el seno del partido, no respaldará
la designación del nuevo sucesor.
Esta
decisión se produce después de que el todavía
líder priísta pidiese al CPN de la formación que designe a su sustituto,
con lo que rompe el acuerdo que alcanzó con la secretaria
general del PRI para que fuese ella quien asumise el relevo.
Madrazo justificó su decisión
en la necesidad de alcanzar la unidad dentro de su formación
política, con un dirigente que sea apoyado por una
mayoría priísta.
Gordillo
ha advertido que luchará por que se cumplan los estatutos
internos del partido, que indican que debe ser ella quien
asuma el puesto en virtud de una orden de prelación
del cargo inferior. Por ello acudirá a los tribunales
para defender su derecho de dirigir el PRI
Los
madracistas, que han manifestado su preocupación
por que Gordillo, cercana a la corriente disidente del PRI,
Unión Democrática (UD), asuma las riendas
del partido, han impulsado la candidatura de Manlio Fabio
Beltrones para que sea el sucesor de Madrazo. |