El
Gobierno de Nicaragua tiene claro que no acatará
el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que ratifica
la legalidad de unas reformas constitucionales que según
el portavoz de la Presidencia, Lindolfo Monjarrez quieren
restarle poder al Ejectuvio. Con esta resolución,
el CSJ respalda las modificaciones a la Carta Magna aprobadas
por la Asamblea Legislativa dominada por sandinistas y
liberales opuestos al régimen de Enrique Bolaños para limitar el poder de la Administración.
El
tribunal, controlado por el Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN) exigió a Bolaños que acepte
las reformas constitucionales que recortan la capacidad
del presidente para nombrar funcionarios dentro de servicios
estatales como el agua, la energía y las telecomunicaciones.
El líder del CSJ, Manuel Martínez, asegura
que estos cambios incrementarán la responsabilidad
y trasparencia del Gobierno.
Sin
embargo, Monjarrez ha recordado que la Corte Centroamericana
de Justicia, a la que Bolaños recurrió al
negarse a promulgar la iniciativa presentada por la oposición,
falló a favor del mandatario y calificó las
modificaciones como jurídicamente inaplicables.
Crisis
institucional todavía abierta. La decisión
del Ejecutivo de no aceptar el fallo del CSJ mantiene viva
la crisis institucional que vive Nicaragua desde noviembre.
La Asamblea Legislativa, formada por la oposición
sandinista y por miembros contrarios al mandatario del Partido
Liberal Constitucional (PLC), la formación que llevó
a Bolaños al poder, aprobaron modificar la Carta
Magna del país con el objetivo de asumir controles
en servicios estatales, que actualmente mantiene el Ejecutivo.
Fuentes
cercanas a Bolaños, informaron a Americaeconomica.com,
que el líder sandinista, Daniel Ortega, decidió
debilitar el poder del presidente, después de que
éste rompiese el pacto que mantenía con los miembros
del FSLN a petición de EEUU. Los principales mandatarios
estadounidenses nunca vieron bien esta alianza, ya que los
sandinistas siempre habían apoyado una política
nacionalista excluyendo a la Administración de Bush.
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