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Viernes
26 de agosto de 2005
Diputados
de la Nueva Fuerza República (NFR) de Bolivia piden la nulidad
de los comicios ante el Tribunal Constitucional
El
retorno de la incertidumbe
Por
Miguel Cano
A
Bolivia le cuesta poner punto y final a los efectos derivados de
la salida del presidente Carlos Mesa del poder. Las elecciones,
que podrían convertirse en un feliz epílogo de las controversias políticas de los últimos meses,
corren el peligro de ser suspendidas. La senadora por la Nueva Fuerza
República (NFR) Ana María Flores ha interpuesto un
recurso de nulidad ante el Tribunal Constitucional al considerar
que la modificación realizada por el Congreso Nacional a
la Carta Maga para reducir el mandato no se realizó sobre
una Ley de Necesidad de Reforma, como establece el artículo
230. El líder opositor del Movimiento al Socialismo (MAS),
Evo Morales, ha amenazado con una reacción popular si la
sentencia sale adelante.
Con
el miedo de una posible nueva confrontación y con las consecuencias
de las crisis todavía vivas, el Poder Ejecutivo y el Legislativo,
de forma separada, han intentado calmar a los diferentes representantes
políticos. Para ello, han ratificado su compromiso de garantizar
que las elecciones generales se celebrarán el 4 de diciembre
en un proceso transparente e imparcial, para poder proceder a la
renovación total de los poderes.
Pero la realidad
es muy diferente y ya no está en manos del Gobierno la potestad
de modificarla. El Tribunal Constitucional ha aceptado la demanda
presentada por los miembros del NFR y a partir de ahora tendrá
un plazo de ocho días para emitir un dictamen. El portavoz
de la Presidencia, Iván Avilés, ha mostrado su preocupación
ante la posibilidad de que los comicios sean aplazados y ha hecho
un llamamiento a la ciudadanía para que mantenga la calma,
puesto que mientras no haya un resultado vinculante, el proceso
electoral seguirá su curso.
Conseguir que
las elecciones presidenciales se adelantasen dos años no
fue un proceso fácil para el Congreso boliviano, que se vio
obligado a modificar nueve artículos del Código Electoral,
la Ley de Partidos Políticos y la de Agrupaciones Ciudadanas
y Pueblos Indígenas. El Senado aprobó el jueves las
reformas que incluyen la ampliación de 10 días en
el plazo para la inscripción de candidatos, es decir, hasta
el 5 de septiembre, y la reducción al 50% de la financiación
a las campañas electorales.
Los cambios
han regresado de nuevo al Congreso, donde se espera que sean ratificados
hoy ya que el plazo de presentación de inscripciones para
aspirar a la Presidencia finalizará en menos de 24 horas
y todavía faltan formaciones políticas por apuntar
a sus candidatos. De momento, sólo se han inscrito Evo Morales
(Movimiento al Socialismo), Michiaki Nagatani (Unidad Nacional)
y Vaca Díez (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), mientras
que el Movimiento Revolucionario Nacionalista y el Frente Amplio
aún no han decidido a quién enviarán en los
próximos comicios.
Además
de buscar la victoria presidencial, los partidos políticos
también jugarán sus cartas en las elecciones autonómicas.
El mismo día de las presidenciales, los bolivianos escogerán
a los nueve gobernadores de los estados en los que se divide Bolivia.
Nunca antes el nombramiento de los gobiernos había sido democrática,
sino que los gobernadores eran nombrados directamente por el presidente.
El precedente
que constituyen estos planes electorales y las recientes convulsiones
políticas del país, han llevado al líder del
MAS, Evo Morales, a luchar por dejar todos los cabos bien atados.
Por ello, ha realizado un llamamiento a Naciones Unidas, a la Unión
Europea, al Centro Carter y al Consejo Electoral Andino para que
garanticen la regularidad del proceso preelectoral y también
la de las operaciones del sufragio.
El último
aspirante. El Movimiento Independiente Revolucionario (MIR)
ha sido el último en escoger a su candidato para las próximas
presidenciales. Aunque el ex presidente del Congreso Hornando Vaca
Díez renunció en un primer momento a ser mandatario
de Bolivia en funciones tras la renuncia de Carlos Mesa, ahora sus
intenciones han cambiado. Ayer, el Consejo Electoral del partido
le designó como su aspirante a líderar los designios
de Bolivia,
una decisión que no fue del agrado de todos los miembros
del MIR, ya que algunos han anunciado que podrían conformar
agrupaciones independientes para los comicios.
Si bien el vencedor
Vaca Díez intentó ganarse a su público con
un discurso en el que destacó que lucharía para reactivar
la producción nacional y recuperar la credibilidad para la
atracción de las inversiones extranjeras, está bastante
lejos de ganar el Poder Ejecutivo. Así lo ha revelado el
último sondeo realizado por la empresa Opinión, Apoyo
y Mercado, que revela que sólo un 3% de los bolivianos le
respaldan, frente al 22% obtenido por el presidente del MAS, Evo
Morales.
El aspirante
olvidado. El candidato por parte del Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR), Michiaki Nagatani, quien ya ha sido apodado
inoportunamente como ‘el Fujimori boliviano’, por sus
rasgos orientales, no aparece ni por asomo en los sondeos realizados
entre los ciudadanos para conocer sus preferencias políticas
.
Nagatani, empresario
agrícola hijo de inmigrantes japoneses y formado en centros
académicos colombianos, fue designando candidato con el apoyo
de 460 de los 486 miembros del MNR, con objetivo de lavar la cara
a la formación política más antigua e histórica
del país.
Dudas
sobre los Hidrocarburos. El posible aplazo de las elecciones
no es el único factor que está complicando la legislatura
en funciones de Enrique Rodríguez. La aplicación de
la nueva Ley de Hidrocarburos, que obliga a las petroleras extranjeras
a pagar un 32% de impuestos y un 18% de regalías, ha echado
hacia atrás los planes de inversión en el país
de algunas compañías internacionales como la brasileña
Petrobras, que ha desviado sus proyectos a otras regiones de Latinoamérica.
El presidente
de esta petrolera, José Sergio Gabrielli, ha anunciado el
nuevo plan de trabajo de la empresa, que hasta el año 2010
contempla el desembolso de 7.100 millones de dólares (5.773
millones de euros) en Argentina, Venezuela y México, mientras
que en el caso de Bolivia, Gabrielli ha reconocido que los proyectos
de inversión serán marginales.
Esta noticia
preocupa al equipo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
(YPFB), ya que otras firmas internacionales, como Repsol YPF, podrían
seguir los pasos de Petrobras. Además, según cifras
de la paraestatal boliviana, las inversiones en explotación
y exploración en el sector de hidrocarburos durante el primer
semestre de 2005 fueron de 62,5 millones de dólares (50,8
millones de euros), un 40% menos que las realizadas en el mismo
periodo del pasado año. Y esta tendencia podría agudizarse
con la pérdida de interés de las compañías
extranjeras.
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