| No
ha habido acuerdo. Los representantes del Gobierno y de
la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia
(FAM) no han logrado alcanzar una postura común sobre la coparticipación
fiscal del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Las
alcaldías han rechazado la última oferta del
Gobierno, por la cual recibirían el 50% del IDH a
cambio de asumir los gastos de educación, salud e
infraestructuras.
El objetivo de la Federación es
que el Ejecutivo otorgue a los municipios el 25% del IDH y no le
transfiera ninguna competencia. Y para conseguirlo la FAM ha anunciado
medidas de presión. Por el momento, 60 representantes
municipales en Cochabamba han iniciado una huelga de hambre.
La FAM
ha asegurado que se ha retirado de la mesa del diálogo
debido a la inflexibilidad del Gobierno para destinar el
25% del IDH (32% de los beneficios que las petroleras internacionales
obtengan en Bolivia) a los municipios. Curiosamente, fuentes
del Ministerio de Hacienda han coincidido en la definición
del encuentro. Esta parte implicada retoma el mismo argumento:
la petición de los municipios no es viable debido
al delicado estado financiero sufre el país.
Para
el Gobierno, la única salida a esta situación
es que los municipios liberen al Tesoro General de la Nación
(TGN) de los gastos de las competencias en materia de salud,
educación e infraestructuras. Una nueva situación
que implicaría el aumento de la coparticipación
fiscal del IDH hasta el 50%.
Pero
tal y como ya anunciaban algunos observadores, los municipios
han dicho no y ya se han iniciado las primeras medidas de
presión. La FAM ha anunciado que las protestas se
van a extender por todas las provincias del país
con bloqueo de carreteras y manifestaciones.
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