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Schweppes
precisó que la intención de vender su negocio
en Europa, manifestada ayer, no supondrá el cierre
de las siete fábricas que posee en España
ni afectará a los 1.100 empleados repartidos entre
oficinas comerciales, administración y fábricas.
La decisión supone que toda la división
europea de bebidas cambiará de propietario de forma
conjunta, pero esto no afecta ni a los puestos de trabajo
ni al cierre de fábricas.
Concretamente,
la compañía cuenta con fábricas en
Madrid, Toledo, Barberá del Vallés, La Coruña
y Sevilla, a las que se suman otras dos factorías
de concentrados en Valencia y Torderá (Barcelona).
La empresa persigue desprenderse de su actividad de bebidas
en Europa para reducir su deuda, que se eleva a 6.288 millones
de euros.
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