Los
partidos de la oposición siguen peleando por conseguir
que el presidente del Congreso, Severino Cavalcanti (PP),
renuncie a su cargo por su presunta implicación en
un caso de corrupción. Las declaraciones de Cavalcanti
asegurando que no piensa dimitir no han desalentado a este
nutrido grupo de diputados que pide su cabeza con el objetivo
de debilitar aún más la posición del
Gobierno de Lula en la Cámara baja, según
denuncian parlamentarios afines a la Administración
brasileña.
La
base aliada de Lula, de la que forma parte el partido de
Cavalcanti, asegura que no hay pruebas para iniciar un juicio
político contra el presidente del Congreso. A lo
que uno de los diputados que forman parte del bloque de
la oposición ha anunciado que en las próximas
horas habrá novedades que supuestamente podrían
probar que las denuncias contra Cavalcanti son ciertas.
Mientras
esto ocurre, en Brasil se celebra el Día de la Patria,
un evento que Lula aprovechará para dar un discurso
a la nación a través de la televisión
y la radio. Se espera que el presidente lo haga breve. Según
la Secretaría de prensa y portavoz de la Presidencia
de la República, durará unos seis minutos y
habrá referencias al actual momento político
y económico.
De
este último asunto seguro que a Lula no le importará
hablar. Ayer el Instituto de Investigación Económica
y Aplicada (IPEA, según sus siglas en portugués)
incrementó su previsión de crecimiento económico
para este año desde el 2,8% hasta el 3,5%. El IPEA,
instituto vinculado al Ministerio de Planificación,
también mejoró sus previsiones de inflación,
producción industrial, exportaciones, inversión,
balanza comercial y tipos de interés.
|