El
presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, ha decidido
solicitar ayuda a los gobernantes de Centroamérica
para que le aconsejen sobre el agravamiento de la crisis
política originada por las reformas constitucionales
que aprobó la Asamblea Legislativa, dominada por
la oposición, pero rechazadas por el Ejecutivo. Por
ello, la Cancillería nicaragüense convocará
hoy una cumbre en el Aeropuerto Internacional de Managua
en la que Bolaños expondrá a sus homólogos
la difícil situación por la que atraviesa
el país.
De
momento han confirmado su asistencia los presidentes de
Costa Rica, Abel Pacheco; de Honduras, Ricardo Maduro; de
El Salvador, Elías Antonio Saca y de Guatemala, Oscar
Berger. Está previsto que además acudan al
encuentro el canciller de República Dominicana, Carlos
Morales, y el embajador de Belice para Centroamérica,
Moisés Cal.
La
necesidad de Bolaños de pedir asistencia internacional
para poner fin a la crisis de su país se produce
después de que el conflicto alcanzase su grado máximo
la semana pasada cuando el Gobierno rechazó aceptar
la sentencia de la Corte Suprema de Justia (CSJ), que ratifica
la legalidad de las reformas constitucionales que hace diez
meses aprobó el Parlamento de Nicaragua, controlado
por los principales partidos de la oposición, el
Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y
el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Estas
modificaciones de la Carta Magna buscan recortar el poder
de la Administración y trasladar al Poder Legislativo
el control sobre algunos servicios públicos como
el agua, la energía o las telecomunicaciones, que
actualmente dirige el Ejecutivo. Sin embargo, el presidente
de Nicaragua considera que con estas reformas, sus rivales
políticos buscan apartarle del poder.
Bolaños
ha negado la promulgación de estas reformas constitucionales
al considerar que sus rivales políticos buscan apartarle
del poder y le respalda además
una sentencia de la Corte Centroamericana de Justitica (CCJ)
que declaró las enmiendas jurídicamente inaplicables.
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