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Viernes
2 de septiembre de 2005
Polémicas
en Perú por el presunto trato de favor del Gobierno a empresas
chilenas
La
semilla de la discordia
Por
Miguel Cano
A
pesar de los continuos intentos de los líderes de Perú
y Chile para poner fin a las diferencias que en el pasado mantuvieron
ambos países, derivadas de la anciana Guerra del Pacífico
en 1879, parece ser que algunos congresistas peruanos pretenden
que el hacha de guerra no sea enterrada. Así lo ha demostrado
el diputado de Perú Ahora (PA) Ronnie Jurado, quien durante
el debate parlamentario en el que se concedió el voto de
confianza al nuevo Gabinete de Pedro Pablo Kuczynski, colocó
una bandera de Chile sobre el escaño del ministro de Defensa,
Marciano Rengifo, a quien acusa de mantener vínculos con
una empresa chilena. Rengifo tiró bruscamente el emblema
al suelo y su acción fue entendida como un insulto a la nación
vecina.
El nuevo primer
ministro envió rápidamente disculpas a Chile con el
objetivo de evitar que la polémica mantenida en la Cámara
se complicara. Las autoridades chilenas aceptaron las disculpas
no sin antes condenar el altercado y calificarlo de lamentable,
desconcertante y contradictorio. El presidente de Chile, Ricado
Lagos, recordó las relaciones existentes entre ambos países
y los sistemáticos esfuerzos llevados a cabo por ambos gobiernos
destinadas a la integración de Perú y CHile con el
objetivo de suavizar las tensiones.
Pero los intentos
de conciliación por parte de las dos naciones no han servido
de nada. El líder del Frente Independiente Moralizador (FIM)
de Perú, Fernando Olivera, ha pedido que el titular de Defensa
sea sancionado. También se ha manifestado en el mismo sentido
el ministro de Trabajo, Juan Sheput, que considera que si la actitud
de su colega Rengifo puede dificultar las relaciones bilaterales
con Chile, Kuczynski debería obligarle a dimitir.
Los congresistas
de PA han aprovechado la situación y quieren emplear el asunto
como una herramienta para herir el nuevo Consejo Ministerial formado
hace dos semanas. Esta agrupación nació en el seno
del partido gobernante Perú Posible (PP) y adquirió
personalidad propia tras las discrepancias con el presidente peruano
Alejandro Toledo en marzo de 2005. Es decir, presentan siempre una
total oposición con los toledistas.
El miembro de
PA Ronnie Jurado ha advertido que solicitará formalmente
ante la Comisión de Fiscalización del Parlamento la
conformación de un grupo de trabajo que investigue los presuntos
vínculos del primer ministro con intereses privados chilenos.
Además culpa a Kuczynski de intentar favorecer la venta de
gas natural de la petrolera peruana Camisea a Chile.
Parece ser que
las acusaciones de Jurado no son simples intentos de desprestigiar
a PP, ya que el asesor de los trabajadores de la Empresa Nacional
de Puertos (EPN), Manuel Dammert, demostró con documentos
hace unos días que el jefe del Gabinete favorecía
a las trasnacionales chilenas en el proceso de concesión
y privatización de los puertos peruanos a cambio de beneficios.
Fuentes internas
de PP consultadas por Americaeconomica.com rechazaron cualquier
vinculación de Kucyznski con negocios chilenos y consideraron
que las acusaciones de Jurado son realizadas con el objetivo de
llamar la atención así como de restar fuerza a la
formación del Gabinete. Pero no todos lo integrantes de la
formación que preside Perú parecen estar de acuerdo,
y algunos, como el vicepresidente de la República, David
Waisman, han pedido al primer ministro que responda a las acusaciones
con pruebas.
Intentos
para superar las rivalidades. Los mandatarios de ambas
naciones intentan dejar atrás las diferencias de sus países
y enterrar discrepancias que puedan nacer en el interior de sus
gobiernos. A comienzos del mes de agosto, delegaciones comerciales
de Perú y Chile se reunieron en Lima para negociar un Tratado
de Libre Comercio (TLC). El encuentro se celebró con la intención
de ampliar el Acuerdo de Complementación Económica
que ambos estados mantienen desde 1998, que supuso la desregulación
arancelaria inmediata de más de 2.600 productos y facilitó
que más del 81,8% de productos peruanos entrase en el mercado
chileno libre de aranceles.
Pero en la reunión
se dio un paso más en el proceso de integración entre
ambos los países gracias a un convenio que permite el tránsito
de ciudadanos de las dos naciones fronterizas solamente con la presentación
del Documento Nacional de Identidad. Esta iniciativa, que también
se aplicará a los turistas que se trasladen por vía
aérea, permitirá la permanencia de los chilenos que
visiten Perú durante 90 días, con la opción
de prorrogar otros 90 en situaciones excepcionales.
La medida fue
puesta en marcha en un acto simbólico cuando el canciller
de Chile, Ignacio Walker y el ahora ex canciller de Perú,
Manuel Rodríguez Cuadros, cruzaron la Línea de la
Concordia, la frontera que separa ambos países.
El inicio
de las controversias. Según fuentes consultadas
por Americaeconomica.com, el principal recelo entre los
ciudadanos de ambos países proviene de un conflicto territorial
que tiene su origen en la Guerra del Pacífico en 1879, cuando
Perú, Chile y Bolivía competían en un disputa
bélica por el predominio comercial en las costas del Pacífico
Occidental.
Pero oficialmente,
las controversias con Chile que mantienen algunos políticos
peruanos surgieron en 1995, cuando en una guerra entre Perú
y Colombia, la nación chilena vendió armas al estado
colombiano. En mayo de este año, con el objetivo de solucionar
este contencioso antes de querer avanzar en acuerdos de integración
comercial, Toledo pidió explicaciones a su homólogo
chileno, Ricardo Lagos.
Sin embargo,
desde la Administración de Chile, siempre se ha reiterado
que esta operación se realizó antes de la prohibición
internacional de venta de armas.
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