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Viernes
2 de septiembre de 2005
El
líder del PRI mexicano
encuentra a su sustituto tras largas semanas de negociaciones
Las
batallas de Roberto Madrazo
Por
Víctor López
Roberto
Madrazo, líder del Partido Revolucionario Institucional de
México (PRI), la fuerza que posee la mayoría en el
Congreso y el Senado del país, se ha propuesto como objetivo
volver al asiento presidencial de la República después
de que el actual presidente , Vicente Fox se lo arrebatase a su
formación política en 2000 tras 71 años
de gobierno. De
momento ha superado el primer obstáculo: conseguir
que un afín a él, Mariano Palacios Alcocer, ocupe
su relevo después de presentar su dimisión para buscar
la candidatura presidencial, decisión a la que se oponía
la corriente interna de su partido, Unión Democrática
(UD) en las primarias.
Su próxima meta es derrotar a Alberto Montiel, la cabeza
de UD.
El ahora ex
presidente del PRI ha conseguido también apartar de su camino
a una de sus mayores opositoras, la secretaria general del partido,
Elba Esther Gordillo, y también la candidata de UD para relevar
a Madrazo de la Presidencia priísta. El tabasqueño
junto a su rival Montiel
ha acordado renovar al completo el Comité Ejecutivo Nacional
(CEN), incluida Gordillo.
Pero hasta el
pasado lunes todo parecía indicar que Madrazo habría
dado su brazo a torcer cuando firmó un pacto con sus rivales
por el cual Gordillo sería su sucesora aunque todavía
quedaba sin resolver, tras largas semanas de encuentros, el tiempo
que éstapermanecería como líder de la formación.
Por un lado, el Tucom pedía que Gordillo estuviese hasta
las elecciones presidenciales de 2006, para evitar que un madracista
asumiese el puesto. Pero Madrazo, que siempre había mostrado
su desconfianza hacia la ex secretaria por su cercanía a
UD, pedía su permanencia hasta que se celebraran las elecciones
internas, ya que si el tabasqueño era vencido por su rival,
no quería que el enemigo dirigiese el partido.
En el último
momento, Montiel dio la espalda a Gordillo y negoció con
Madrazo un nuevo candidato para ocupar el relevo: Sergio García
Ramírez, presidente de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, que además recibía el apoyo de toda la cúpula
priísta. Los aspirantes a la candidatura presidencial le
consideraban lo suficientemente neutro como para que ninguno de
los dos líderes tuviese quejas, pero el equipo madracista
se anotaba un punto a su favor con la desaparición de Gordillo
del campo de juego.
Palacios,
una victoria. La designación de Mariano Palacios
Alcocer, antiguo secretario técnico del Consejo Político
del PRI, se realizó en un intenso debate de 12 horas dominado
por las renuncias y las ausencias. En un primer momento, todo parecía
apuntar a que García Ramírez asumiría el cargo.
A pesar del
apoyo con el que contaba, éste rechazó a última
hora la idea de dirigir el PRI, por la complejidad de los trámites
que tendría que realizar para dimitir de su actual cargo
en la Corte Interamericana. Después, comenzaron a surgir
posibles nombres entre los miembros del PRI que barajaban la posibilidad
de presentar al líder priísta en el Senado de México,
José Ramón Martell.
En medio de
la incertidumbre comenzó la sesión del Consejo Político
Nacional (CPN), en la que Madrazo presentó su renuncia, los
presentes adoptaron el proceso legal a seguir, indicado en los estatutos
internos del PRI, en concreto el artículo 164, por el cual
la secretaria general debería haber ocupado el asiento del
presidente en el partido. Pero Gordillo, la persona que hasta la
celebración de la reunión ocupaba el cargo, no estaba
presente. La decisión la había tomado el lunes pasado
cuando Montiel y Madrazo decidieron que no sería ella quien
tomaría el mando.
Aunque los presentes
eran conscientes de la ausencia de Gordillo, Palacios, todavía
en calidad de secretario técnico del CPN, invocó el
artículo 164 de los estatutos y llamó a la secretaria
general. Sin embargo, sólo se escucharon abucheos en la sala.
Después, nombró a Ramón Martell, el siguiente
que debería asumir el cargo del líder del PRI, pero
tampoco había acudido a la sesión; posiblemente consciente
de su poco respaldo, en opinión de los medios de comunicación
mexicanos.
Por último,
Palacios se dirigió al secretario de Acción Electoral,
César Augusto Santiago, el tercero de la línea para
relevar a Madrazo que, si bien aceptó la designación,
después renunció al puesto para que el CPN convocase
elecciones en las que saliese el nombre oficial del nuevo líder
del PRI. Al final, uno de los consejeros del partido, Celso Humberto
Delgado, propuso a Palacios como sustituto de Madrazo y la designación
fue apoyada por el resto de los magistrados con unanimidad.
El resultado,
como era de esperar, no ha gustado a la ex secretaria Esther Gordillo,
que ha calificado a Palacios de incondicional de Madrazo y culpa
al antiguo líder de la formación de haber dado un
golpe en el seno del partido. Además, ha anunciado que revisará
los estatutos para comprobar si la legislación permite que
Palacios, que ya había ocupado el cargo con anterioridad,
sea el nuevo mandatario priísta. Mientras, en aras de recuperar
lo que a su juicio le pertenece, Gordillo llevará el caso
a vida judicial en los próximos días.
La reforma
fiscal de Pemex, otro objetivo del PRI. Dentro del plan
estratégico de Roberto Madrazo para que el PRI recupere la
Presidencia de la República, que el presidente Vicente Fox
ratifique la reforma fiscal de Pemex constituye uno de los temas
prioritarios. Posiblemente, esta sea una de las pocas decisiones
en las que están de acuerdo las diferentes posturas priístas.
El pasado mes
de julio, el Congreso de México aprobó un proyecto
de ley por el cual, a partir del 1 de enero de 2006, la factura
tributaria de Pemex estará ligada sólo a la cantidad
de petróleo que produzca. El Ejecutivo tiene que dar todavía
luz verde a la nueva ley, pero mantiene dudas sobre las repercusiones
de los cambios impositivos en las arcas estatales.
En esta ocasión
el PRI no se encuentra solo, y tiene el respaldo de las principales
fuerzas parlamentarias, entre ellas, los miembros del gobernante
Partido de Acción Nacional (PAN), junto a los que presentaron
en la sesión de la Comisión Permanente una petición
al Ejecutivo en la que demandan la promulgación del proyecto
de ley cuanto antes con el objetivo de que entrase en vigor en el
plazo fijado.
Sin embargo,
al Gobierno de México no le salen las cuentas. Según
indicó el coordinador político de la Presidencia,
Eduardo Sojo, se estima que los nuevos cambios impositivos de la
reforma, que reducen la presión fiscal de Pemex, provocarán
una disminución de los recursos destinados al fisco en unos
6.000 millones de dólares (5.396 millones de euros) en impuestos
y derechos de la petrolera en el primer año de vigencia,
lo que afectaría directamente al gasto público federal
y al de los estados. Esta cifra, es bastante superior al cálculo
inicial realizado por el coordinador general de Comunicación
Social, Rubén Aguilar, para quien las pérdidas suponían
un valor por 2.314 millones de dólares (1.871 millones de
euros).
Estos argumentos
han provocado reacciones contrapuestas entre diferentes grupos de
presión mexicanos. Por un lado, los principales representantes
de los partidos políticos han rechazado que la nueva ley
pueda reducir las partidas presupuestarias de la petrolera destinadas
al Estado. Por el otro, los 24 miembros de la Conferencia Nacional
de Gobernadores de México (Conago) han firmado por unanimidad
un documento en el que solicitan al presidente Vicente Fox que no
ratifique el nuevo régimen fiscal. Los mandatarios han explicado
que con el proyecto de ley, las entidades federativas dejarían
de recibir 560.000 millones de pesos (41.776 millones de euros)
entre los años 2006 y 2013.
En medio de
esta disyuntiva, el presidente Vicente Fox aún no ha decido
qué hacer y baraja diferentes alternativas a los cambios
impositivos establecidos en la nueva norma. Por ahora, el Ejecutivo
ha planteado la posibilidad de permitir la entrada de recursos privados
en el mantenimiento de las instalaciones de Pemex. Según
Aguilar, esta iniciativa no vulnera la ley mexicana, que considera
a la petrolera paraestatal como el único ente posibilitado
para gestionar los recursos naturales del petróleo y generar
electricidad.
Aunque Fox se
muestra partidario de fomentar el diálogo en el Congreso
para encontrar una opción lo más respaldada posible,
la reforma fiscal no podrá entrar en vigor el 1 de enero
de 2006 como establecía la normativa, ya que para ello era
necesario que hubiese sido ratificada el 31 de agosto.
De momento,
las diferentes posturas sobre la reforma fiscal convergen en la
necesidad de paliar el agujero económico de Pemex. La deuda
total acumulada de la compañía a finales del pasado
mes de marzo ascendía a 515.890 millones de pesos (32.266
millones de euros) y a largo plazo puede alcanzar por distintos
conceptos los 990.000 millones de pesos (75.405 millones de euros),
de los cuales la tercera parte correspondería a los pagos
que deberá hacer a sus trabajadores jubilados.
Katrina
agrava la situación. La refinería Pascagoula,
propiedad de la compañía estadounidense Chevron que
opera en Mississipi (EEUU) en el Golfo de México, ha decidido
cancelar el contrato con Pemex para la compra de seis cargamentos
que en conjunto representan un volumen de tres millones de barriles
de crudo mexicano.
El director
de la paraestatal mexicana, Luis Ramírez Corzo, ha explicado
que con esta suspensión la petrolera de México perderá
120.000 millones de dólares (96.092 millones de euros) en
ingresos. Además la furia del ciclón podría
hacer que otras refinerías que procesan crudo mexicano sigan
los pasos de Chevron y anulen la compra de 230.000 barriles diarios
de combustible durante tres semanas, según los últimos
datos de la consultoría norteamericana PFC Energy.
De momento,
las petroleras Exxon Mobil, Maraton y Velero St. Charles, que trabajan
en el Golfo de México, no han declarado el estado de emergencia
y continúan evaluando las condiciones de sus refinerías.
Mientras, Ramírez
Corzo ha adelantado que las acciones que la paraestatal llevará
a cabo en los próximos días para minimizar el impacto
de los daños de las petroleras en EEUU sobre el petróleo
mexicano, se orientarán en adelantar en septiembre un cargamento
de un millón de barriles a Petrogal en Portugal.
Fuentes de Pemex
consultadas por Americaeconomica.com han informado que
tres de las cuatro plataformas que la compañía tiene
operativas en el Golfo de México funcionan con normalidad.
La cuarta fue empujada por los fuertes vientos por Katrina,
que registraron velocidades de 240 kilómetros hora, hasta
colisionar con un puente de 42 metros de longitud en la provincia
de Alabama (Florida).
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