El
Gobierno de Venezuela ha iniciado un proceso de expropiación
de tierras y cabezas de ganado a 800 empresas privadas
norteamericanas y europeas que están instaladas en
el país y que el Ejecutivo considera que no están
en activo. Entre las compañías afectadas está
la estadounidense Heinz, la italiana Parmalat y la británica
Vestey.
Según
publica El Nuevo Herald, el Gobierno venezolano
ha ordenado a varias unidades militares que bloquearan el
acceso de los trabajadores a las instalaciones de las compañías
extranjeras. Hecho que ha provocado la paralización
de la producción.
El
proceso de expropiación que se acaba de iniciar fue anunciado por el presidente Hugo Chávez hace varios
meses. El mandatario aseguró en su programa radiofónico dominical
'Aló Presidente' que confiscaría las empresas
que no estuvieran operando para ser declaradas "de
interés social". Tras una investigación
del Instituto Nacional de Tierras, el mandatario ha dado
la orden de confiscación de más de 317 fincas
que suman tres millones de hectáreas.
Las
compañías extranjeras ya han anunciado que
recurrirán a los tribunales. Los representantes de
Heinz, que tiene instalada su planta de producción
en Monagás, han declarado a la prensa que la intervención
se ha llevado a cabo sin previo aviso, motivo por el cual
iniciarán un proceso judicial.
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