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El
Banco Central Europeo (BCE) considera que se necesita una
vigilancia particular sobre los precios en la
zona euro, debido a las tensiones inflacionistas generadas
por el incremento del coste del barril de petróleo.
En su boletín mensual hecho público hoy, la
institución matiza que aún no se han producido
efectos de segunda ronda, es decir que el incremento del
petróleo no ha repercutido sobre los precios al consumo,
porque no se ha reflejado en una subida de los salarios.
Sin embargo, las preocupaciones del BCE por la inflación
parecen haberse incrementado, ya que en su anterior boletín
se limitaba a pedir vigilancia sobre los precios.
Además del encarecimiento del petróleo, el
BCE cita dos factores más que pueden afectar al crecimiento
europeo. En primer lugar, la institución advierte
del descenso de confianza de los consumidores europeos,
lo que podría afectar la recuperación del
consumo interno. En segundo lugar, el BCE cita las preocupaciones
por los disequilibrios internacionales.
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