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Lunes 12 de septiembre de 2005 
 
El vicepresidente de Brasil, dispuesto
a sustituir a Lula
 

Una semana más, la crisis política en Brasil sigue acaparando las portadas de la prensa local e internacional. De nuevo han surgido denuncias que relacionan al presidente del Gobierno, Lula da Silva, y a su ministro de Economía, Antonio Palocci, con los casos de corrupción. Aunque quizá las declaraciones más 'jugosas' las ha realizado el vicepresidente del Gobierno, José Alencar, quien ha asegurado que está preparado para sustituir a Lula si renuncia y, en caso de hacerlo, ha anunciado que cambiará la política económica.

Estas declaraciones han sido realizadas al diario brasileño Folha de Sao Paulo. Alencar asegura que se mantendrá "fiel" a Lula, pero lo cierto es que su apoyo se ha vuelto contra él. El hecho de que el vicepresidente considere posible que se inicie un juicio político contra Lula que le obligue a renunciar ya es un dato a tener en cuenta. Pero más significativo aún es el hecho de que se muestre dispuesto a sucederle: "no esquivaré mi responsabilidad de cumplir con mi deber ni de defender mis derechos". Y más aún que anunciara que si finalmente le acaba reemplazando, cambiará de inmediato la política económica.

A Alencar le disgusta especialmente la política monetaria y ha afirmado que en el caso de que llegue a ser presidente convocaría inmediatamente a los economistas más brillantes y con más experiencia del país para modificarla.

Los tipos de interés. Estas declaraciones suenan a campaña. Los tipos de interés brasileños son actualmente los más altos del mundo (19,75%) y la actitud del Gobierno y el Banco Central (BC) ha generado airadas críticas entre los empresarios, sindicatos e incluso entre miembros del propio partido de Lula y su Administración, incluido Alencar. Precisamente esta semana, el BC vuelve a reunirse para decidir qué hacer con la tasa selic. La mayoría de los analistas espera que, por primera vez en mucho tiempo, la autoridad monetaria decida reducir los tipos de interés, lo que aliviaría un poco la presión que existe actualmente sobre Lula.

El mandatario brasileño ha vuelto a ser objeto este fin de semana de nuevas denuncias que le implican en los casos de corrupción. Según el diario O Estado de Sao Paulo, los hijos de Lula y sus familiares, hicieron viajes entre Sao Paulo y Brasilia pagados con fondos del Partido de los Trabajadores (PT). Las acusaciones no sólo van contra el presidente, sino también contra el que es ahora el hombre fuerte del Gobierno, Antonio Palocci, quien también habría viajado junto a su esposa y su hija con cargo a los fondos del PT.

Lula asegura estar tranquilo, aunque no lo están tanto sus compañeros de partido. Falta tan sólo una semana para las elecciones internas del PT y la situación en el seno de esta formación es cada día más caótica. Algunos observadores advierten que se producirá un éxodo en el partido debido a la lentitud o pasividad con la que los dirigentes del PT están llevando a cabo la depuración de las responsabilidades políticas de los implicados en los casos de corrupción. De hecho, a estas alturas todavía está en el partido la mayoría de los diputados que figura en la lista negra de los posibles corruptos.

Lula y la actividad internacional. Mientras tanto, Lula se centra en su actividad internacional. Y mientras la gran bola generada por los escándalos sigue creciendo, él se dedica a apostar, al más puro estilo de Hugo Chávez o Fidel Castro, por la unidad de todos los latinoamericanos.

Este discurso lo ha realizado en su programa semanal de radio 'Café con el Presidente', en el que defendió la integración de América del Sur, un proyecto que apoyó personalmente la pasada semana con su presencia en Perú para inaugurar la carretera interoceánica que une este país con Brasil.

Y hoy Lula partirá hacia Guatemala para presentar el Programa de Incentivos a las Inversiones Brasileñas en Centroamérica (Pibac), un proyecto que pretende aprovechar la próxima entrada en vigor del tratado de libre comercio de esta región con EEUU (Cafta) para exportar productos brasileños al mercado estadounidense. Se trata de la primera visita oficial del presidente brasileño a esta nación centroamericana, un viaje que aprovechará para firmar acuerdos de cooperación técnica en la producción de etanol, un alcohol combustible que se genera a partir de la caña de azúcar.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.