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Jueves
8 de septiembre de 2005
Los
miembros del Sindicato de Petroleros Privados exigen un aumento
salarial
Los
trabajadores paralizan las plantas de Repsol en Argentina
Por
Americaeconomica.com
Los
trabajadores del sector petrolero de la provincia argentina de Santa
Cruz protagonizan hoy jueves el séptimo día de huelga.
Una protesta que tiene lugar en las puertas de dos plantas de Repsol
y que bloquea la salida de los camiones cargados de carburante.
El Ministerio de Trabajo se ha visto obligado a intervenir y ha
sentado en la misma mesa a empresarios y sindicalistas. Hasta el
momento no se ha logrado ningún acuerdo y la petrolera continúa
acumulando pérdidas. Según las estimaciones de Repsol,
cada día de paro le cuesta unos 1,8 millones de pesos (493.800
euros). Según esta estimación, a día de hoy,
la compañía habría dejado de ganar 12,6 millones
de pesos (3,45 millones de euros).
Los trabajadores
petroleros bloquean desde el pasado jueves los accesos de las plantas
de refinación que Repsol tiene instaladas en Monte Cristo
y San Lorenzo. Unas acciones con las que exigen un aumento salarial.
Los bloqueos impiden tanto la entrada como la salida de los camiones
que abastecen de carburantes a las gasolineras de la provincia.
A su vez, algunas
estaciones de servicio han agotando sus reservas y otras sólo
disponen de las reservas mínimas. Los santacruceños
ya no pueden repostar en algunas gasolineras y deben trasladarse
a otras provincias para llenar los depósitos de sus vehículos.
La situación
es grave para Repsol, que podría estar planteándose
paralizar la extracción en los dos pozos afectados puesto
que, según revela Infobae.com, se habría
llegado al máximo de almacenamiento en estas instalaciones.
Además,
el gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, también se ha
pronunciado acerca de este conflicto obrero y solicitó la
mediación del Gobierno. Acevedo ha asegurado que el paro
supone una disminución de los recursos que, en concepto de
regalías, ingresan en la provincia.
Conflicto.
El paro se desató cuando los representantes del Sindicato
de Petroleros Privados se decidieron a pasar a la acción
y exigir por la fuerza la firma de un nuevo acuerdo salarial que
se discute desde hace tres meses y que supondría un aumento
del 30% al 40% en los salarios. En la actualidad, los trabajadores
de este sector cobran 650 pesos (180,5 euros) mensuales y quieren
que se incrementen sus sueldos hasta 850 ó 900 pesos (236,07ó
246,96 euros).
Los empresarios
petroleros consideran la petición excesiva. Están
de acuerdo con una subida, pero sólo del 10%. Un mínimo
incremento que fijaría el salario de estos trabajadores en
715 pesos (198,58 euros).
Inicialmente,
la protesta surgió por el despido de dos trabajadores que
eran delegados del Sindicato de Petroleros Privados. Pero la situación
dio un giro inesperado una vez que estos empleados fueron reincorporados.
Los sindicalistas aprovecharon el clima de tensión para exigir
una subida de sus salarios.
Su postura es
firme. Los representantes del Sindicato han anunciado que continuarán
con las protestas hasta que los empresarios accedan a su exigencia.
Una advertencia que aumenta la tensión en las negociaciones
para llegar a un acuerdo.
Intervención
del Gobierno. El Ministerio de Trabajo se ha visto obligado
a mediar en este conflicto y el pasado lunes citó a empresarios
y sindicalistas en Buenos Aires para que pacten una solución.
El Ministerio
de Trabajo ha adoptado una posición tajante. En los próximos
cinco días tendrá que haber un acuerdo. En caso contrario,
será el propio Ministerio que tome las medidas oportunas.
A
día de hoy, no ha habido ningún acercamiento. Cada
una de las partes mantiene una postura inflexible y todo hace prever
que el Ministerio de Trabajo se verá forzado a traspasar
su función de mediador.
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