Jueves 8 de septiembre de 2005


Las elecciones presidenciales del próximo 4 diciembre tendrán ocho aspirantes

Nuevo hervidero de protestas en Bolivia

Por Alba Gil

Las alcaldías bolivianas han desatado una nueva oleada de protestas en el país. Las negociaciones con el Gobierno para pactar el porcentaje de coparticipación fiscal de Impuesto Directo de los Hidrocarburos (IDH) han sido un fracaso. Ninguna de las dos partes ha flexibilizado sus posiciones, se ha roto el diálogo y se han iniciado las movilizaciones. Este nuevo conflicto se produce en un ambiente plenamente electoral.

Ayer se reunieron representantes del Gobierno y de la Federación de Municipios de Bolivia (FAM). Este era el cuarto encuentro para alcanzar una postura común sobre la coparticipación del IDH y, en esta ocasión, el Ejecutivo había puesto sobre la mesa una oferta atrevida.

La propuesta del Ministerio de Hacienda era que las alcaldías recibieran el 50% del IDH (32% de los beneficios que las petroleras internacionales obtengan en Bolivia) y que se hagan cargo de los gastos de las competencias de sanidad, educación e infraestructuras.

Este nuevo reparto del IDH está respaldado por el pleno del Congreso e implicaría una reforma fiscal. Actualmente, la distribución de los impuestos de hidrocarburos está amparada en la Ley Tributaria, donde se contempla que el 25% de los impuestos sobre los hidrocarburos es el porcentaje que se debe entregar a los municipios.

Precisamente, las alcaldías exigen que se mantenga la actual legislación y quieren el compromiso del Gobierno. Una petición que la FAM ha defendido desde que el pasado mes de julio el Gobierno inició el diálogo para renegociar la coparticipación e intentar mejorar la delicada situación de las cuentas del Estado, que acumulan un déficit de 3.700 millones de dólares (3.075 millones de euros).

Posturas enfrentadas. Las alcaldías han dicho no. Después de dos meses de diálogo, los municipios han descartado la vía de diálogo y han pasado a la acción: por el momento más de 60 representantes de Cochabamba están en huelga de hambre. También está previsto que esta misma tarde comiencen los bloqueos de las carreteras por todo el país.

La FAM está empeñada en que se cumplan las actuales leyes y critican la inflexibilidad del Gobierno. Las negociaciones con el Gobierno han provocado un gran malestar en el seno de la Federación. Fuentes de esta organización han declarado a Americaeconomica.com que el Ejecutivo defiende una actitud que atentan contra el principio de solidaridad nacional.

Pero el disgusto en la FAM también se debe a otro motivo. En julio, cuando se iniciaron las negociaciones y el Gobierno planteó la difícil situación económica que atraviesa el país, las alcaldías accedieron a una reducción por la que, durante lo que resta de año, sólo recibirían el 12,5% del IDH.

Los representantes municipales alegan que firmaron ese acuerdo con la condición de que en 2006 se retomara la distribución de los recursos que contempla la actual legislación. La disconformidad del Ejecutivo ha provocado la confrontación.

El Ministerio de Hacienda ha hecho público un comunicado en el que acusan a los gobiernos locales de "egoístas". Según el ministro, Waldo Gutiérrez, las alcaldías quieren recibir los recursos sin asumir responsabilidades. Algo que es insostenible para las finanzas del país.

A pesar de la discrepancia manifiesta de las alcaldías, la nota ministerial invita a continuar con el diálogo y consensuar una salida pacífica a la actual situación. Además, esta mañana, el portavoz de Asuntos Políticos, Jorge Lazarte, ha lanzado una advertencia: el Gobierno de Eduardo Rodríguez no concretará ningún acuerdo bajo la presión de las protestas. Según Lazarte, esta situación comprometería el trabajo de las futuras administraciones.

Las declaraciones de los miembros del Gobierno ponen de manifiesto la voluntad de diálogo que ha caracterizado la gestión del actual presidente. Sin embargo, esta vez parece que la situación es muy complicada.

Protestas. Las alcaldías lo han anunciado de una forma muy rotunda. Esta misma tarde iniciarán los cortes de carreteras y ya han adelantado que las movilizaciones se prolongarán hasta que el Gobierno acepte sus exigencias.

Los representantes de Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro y Potosí se van a sumar a la huelga de hambre que llevan a cabo los alcaldes de Cochabamba. Además, la FAM ha anunciado que intentarán desde hoy mismo paralizar los accesos de las carreteras más importantes del país.

Este clima de máxima crispación coincide con el inicio de la campaña electoral de cara a las elecciones anticipadas que celebrará Bolivia el próximo 4 de diciembre.

Campaña electoral. Los bolivianos podrán elegir entre ocho candidatos a su futuro presidente. Tras el cierre de las inscripciones ante la Corte Nacional Electoral (CNE) las opciones políticas han quedado definidas.

En estos comicios, quienes jugarán la 'batalla electoral' son: el ex mandatario Jorge Quiroga, el líder cocalero Evo Morales, el empresario Samuel Doria Medina, el militar jubilado Gildo Angulo, el dirigente indígena Felipe Quispe, el descendiente de japoneses Michiaki Nagatani, el abogado Néstor García y el agrónomo Elíseo Rodríguez.

Algunos analistas locales aseguran que de los ocho aspirantes, el triunfo sólo lo disputan dos candidatos, uno de derechas y otro de izquierdas.

En el lado conservador se sitúa el ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002) del Poder Democrático Social (Podemos). En estas elecciones, Quiroga se ha aliado con algunos grupos regionales y con el partido derechista Acción Democrática Nacionalista (ADN), agrupación en la que comenzó su andadura política.

En este nuevo intento para acceder a la Presidencia, Quiroga ha depositado su confianza en la periodista María Reneé Duchén, que es candidata a la Vicepresidencia y con la que también intentará captar el voto femenino.

Al frente está el líder cocalero Evo Morales del Movimiento Al Socialismo (MAS), que ha aglutinado a casi todas las organizaciones de izquierdas del país y opta a la Presidencia acompañado del ex guerrillero Álvaro García Linera, que aspira a la Vicepresidencia.

Morales ha promovido movilizaciones exigiendo los derechos de los indígenas que provocaron la crisis por la que renunció el ex presidente Carlos Mesa. Su compromiso con los más desfavorecidos le otorga una gran popularidad entre los sectores campesinos.

El curso electoral avanza de forma independiente al conflicto de la coparticipación fiscal que amenaza con convulsionar el país. El sábado, las distintas agrupaciones políticas emprenderán una gira de promoción por todo el país. Un recorrido que se encontrará con las protestas.


 

   

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