Jueves 8 de septiembre de 2005


El huracán más caro de la historia podría convertirse en un aliado para las economias latinoamericanas.

De la destrucción al beneficio

Por Víctor López

Mientras los gobiernos del mundo vuelcan su ayuda en Nueva Orleans (EEUU) para intentar poner en pie los devastadores desastres producidos por la furia del Katrina, algunas empresas de Latinoamérica han visto beneficios allí donde sólo había destrucción. Algunos analistas económicos aseguran que el Katrina podría convertirse en un inesperado aliado para las Administraciones iberoamericanas.

Debido a que se espera un crecimiento de la demanda de material de construcción para paliar las consecuencias del fenómeno meterológico más caro de la historia, con un coste aproximado de 400.000 millones de dólares (322.061 millones de euros), representantes de la Administración de Comercio Internacional de EEUU han planteado la posibilidad de anular las tarifas arancelarias que gravan a las importaciones estadounidenses de cemento mexicano. Sin embargo, antes de que el acuerdo se haga realidad, Fox tendrá que esperar 90 días para que se analicen con detalles las consecuencias de estas modificaciones.

Desde 1990 las exportaciones mexicanas de cemento pagan una cuota de hasta un 80% de las ventas como una medida antidumping para proteger a los productores de EEUU. A causa de esta couta, la compra por parte del país estadounidense de cemento procedente de México han supuesto 1,24 millones de toneladas en 2004, lo que supone una disminución de un 72,5% en relación a la década de los ochenta, cuando no existía el arancel.

El Gobierno de Vicente Fox acudió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2003 para denunciar esta situación y pidió que se analizase si la medida antidumping estadounidense está permitida en los reglamentos del comercio mundial. La OMC respondió que el arancel impuesto por EEUU no iba acorde con la normativa del organismo internacional y solicitó su retirada. La Administración Bush, a pesar de la insistencia de los estados de Florida y Texas no sólo no los eliminó, sino que ni siquiera lo disminuyó.

Como consecuencia de la negativa, EEUU se enfrenta a una situación que ya había sido advertida por la Asociación Norteamericana de Construcciones de Vivienda: no se puede responder a la demanda de cemento, material necesario en este tipo de trabajos. Además las peticions se incrementarán indudablemente a consecuencia no sólo del Katrina, sino por los daños de otros cuatro huracanes en los últimos años.

Según los datos cotejados por el Departamento de Comercio estadounidense, EEUU es deficitario en la industria de cemento. Actualmente satisface el 75% de la demanda interna y el 25% se importa de Asia, lo que le convierte en uno de los principales países que adquiren cemento del exterior.

El Estado de Florida, el más afectado por los anteriores huracanes, ha pedido ayuda a la Administración de Bush. En una carta redactada por su gobernador al secretario de Comercio de EEUU, Carlos Gutiérrez, explica que la cantidad de cemento es insuficiente y que los productores domésticos importan el 46% de este material. Por ello, consideran que México, país fronterizo, podría ser la solución.

Cemex Inc., el primer beneficiado. Dentro de las negociaciones entre los representantes gubernamentales de México y EEUU, para resolver un disputa que durante 15 años ha sido criticada por delegaciones comerciales, la empresa constructora Cemex, podría ser la primera beneficiada.

Ejecutivos de la compañía informaron a Americaeconomica.com que el Ejecutivo estadounidense ha anunciado reducir las tarifas de penalidad a Cemex del actual 54,97% al 40,54%. Sin embargo, la rebaja no tendrá efecto hasta que se termine una investigación más profunda el próximo 7 de septiembre.

Aunque esta modificación constituye un pequeño paso para la liberación del cemento, algunos expertos económicos la han calificado de insuficiente. Es el caso del jefe de la Asociación de Contratistas Generales de EEUU, Ken Simonson, que considera que la reducción de tarifas son minúsculas de cara al incremento de la demanda estadounidense de cemento y otros artículos de construcción en la región del Golfo de México.

De momento, las noticias sobre la posible reducción de los aranceles a Cemex han impulsado considerablemente las acciones de la empresa cementera, que han crecido en los últimos días un 12,2% y que el pasado martes alcanzaron 53,58 pesos (4,01). Al cierre de esta edición, las acciones de Cemex se encuentran en 54,4 pesos (4,08 euros)

Las mismas fuentes consultadas por Americaeconomica.com, explicaron además que los destrozos del Katrina beneficiarán a la alianza estratégica que Cemex mantienen en la región afectada por el huracán, con la compañía estadounidense Ready Mix.

El pasado 1 de septiembre ambas firmas dieron luz verde a un acuerdo que venían gestando desde hacía dos meses, por la cual Cemex construirá 27 nuevas plantas productoras de cemento en Georgia, Estado cercano a Nueva Orleans, el territorio más perjudicado por la devastación. A cambio, recibirá de esta alianza estratégica 91,5 millones de dólares (73 millones de euros).

Aunque Cemex y Ready Mix no habían previsto la llegada de Katrina cuando plantearon su acuerdo comercial, lo cierto es que para ambas, los efectos debastadores del huracán impulsarán, de manera fortuita, su labor en el Golfo de México.

El Katrina, aliado para el ingreso de capitales. Las violentas consecuencias del paso del huracán Katrina por Nueva Orleans, no sólo han disparado el precio del barril de crudo hasta alcanzar su máximo histórico, sino que además obligará a los inversores internacionales a migrar a los mercados emergentes.

Este efecto se producirá por la decisión del titular de la Reserva Federal (FED) de EEUU, Alan Greenspan, a moderar el rito de la subida de las tasas de interés de los activos financieros para afrontar los costes de la reconstrucción.

Esta acción provocará que los fondos excedentes busquen bonos que paguen mejores rendimientos y se vuelquen de forma masiva en los mercados emergentes, por lo que se podrán beneficiar varios países latinaomericanos, entre ellos Argentina, de acuerdo con las explicacones del economista argentino Orlando Ferres.

Ferres detalló que los países emergentes logran un superávit fiscal de entre un 3% y un 8%, por lo que con estos recursos podrán pagar buenos rendimientos. De este modo, las tasas de interés local se aproximan a la que muestra la FED.

Sin embargo, otros observadores consideran que la FED deberían continuar elevando los tipos de interés para reducir la cantidad de dinero presente en la economía, toda vez que la mayor parte de la reconstrucción de Nueva Orleans va a correr a cargo de la Administración Bush.

   

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