El
Gobierno de Bolivia quiere acabar con el último frente
en el conflicto que mantiene con los gobiernos regionales
por la coparticipación del Impuesto a los Hidrocarburos
(IDH). Tras 'firmar la paz' con seis de las nueve provincias
del país, el Ejecutivo concentrará sus esfuerzos
hoy miércoles en el Congreso. El ministro de Hacienda,
Waldo Gutiérrez, ha anunciado que solicitará
en el pleno de esta mañana modificar la Ley de Hidrocarburos
para crear un fondo de compensación para La Paz,
Santa Cruz y Tarija.
Estas
tres provincias son las únicas que no han aceptado
la última oferta del Gobierno y prosiguen con las
medidas de presión. En el resto de los municipios
las protestas han cesado. Los representantes municipales
de Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Beni y
Pando están conformes con la propuesta de recibir
el 58% del IDH y la obligación de invertir en programas
contra la probreza.
Sin
embargo, en la Paz, Santa Cruz y Tarija han mostrado una
reacción contraria y continúan con las manifestaciones.
Los representantes de estas provincias han alegado que esta
última oferta no es equitativa en la distribución
de los recursos, puesto que en estas localidades son las
más pobladas del país.
Ante
esta negativa, el Gobierno de Eduardo Rodríguez se
ha visto obligado a buscar otra fórmula. La idea
es crear un fondo de compensación para estos tres
municipios. Y parece que la proposición ha sido bien
recibida. Sólo existe un problema: es necesaria la
modificación de la Ley de Hidrocarburos.
El
Gobierno llevará esta propuesta al Congreso, que
pasa a ser protagonista en este conflicto. Si lo aprueban, ya se habrá acabado con el enfrentamiento
del Gobierno y las alcaldías. En caso contrario,
los representantes municipales persistirán con sus
manifestaciones.
El
asunto es complejo. Por una parte, la mediación de
los representantes del Congreso ha conseguido que ambas
partes flexibilizaran sus exigencias y se sentaran las bases
de la solución definitiva. Sin embargo, la modificación
de la Ley de Hidrocarburos es un tema muy delicado.
A
este respecto, el presidente del Senado, Sandro Giordano,
ha expresado su temor sobre una modificación del
texto, que podría motivar exigencias de otros grupos
sociales para incluir otros cambios.
|