| El
hecho de que el ex presidente Alberto Fujimori haya recogido
un nuevo pasaporte peruano no ha sentado nada bien al Gobierno
de Alejandro Toledo. Nada más conocer la noticia,
el Ejecutivo ha criticado la actuación de Fujimori
y ha asegurado que la obtención del visado reconoce
la nacionalidad peruana del ex mandatario y, con ello, los
derechos y deberes que contempla la Constitución.
Por este motivo, las autoridades del país han advertido
a Fujimori que, en el caso de que regrese al país,
deberá rendir cuentas ante la Justicia por los procesos
que tiene abiertos.
El
Gobierno peruano ha denunciado la doble moral de Fujimori.
Según un comunicado del Ministerio de Exteriores,
el ex presidente quiere beneficiarse de la nacionalidad
peruana para ejercer sus derechos políticos, para
cuyo ejercidio está inhabilitado por el Congreso
de este país. Pero además, también
recurre a su origen japonés para evadir la justicia
peruana, que le acusa de corrupción y de delitos
que violan los derechos humanos.
La
nota oficial también indica que fue el propio Fujimori
quien acudió en persona a la sede del Consulado de Perú
en Tokio y que fue atendido según está previsto
en el procedimiento regual que se aplica a cualquier ciudadano
peruano de acuerdo con la Constitución y el Reglamento
Consular vigente.
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