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El
Congreso de Brasil ha decidido por aplastante mayoría
(313 votos a favor y 156 en contra) suspender el mandato
por ocho años de Roberto Jefferson, diputado del Partido Laboral de Brasil (PLB). Jefferson fue el que destapó
el escándalo de los sobornos en el seno del Gobierno
de Lula y del Partido de los Trabajadores (PT) y el primero
que recibe una sanción en más de tres meses
de crisis.
La
contundencia con la que se ha expresado la Cámara
baja da una idea de lo que le puede ocurrir a la veintena
de legisladores que están en la lista de los presuntos
corruptos y sobre los que tiene que decidir el Parlamento
en los próximos días. Uno de esos hombres
es el propio presidente del Congreso, Severino Cavalcanti,
del Partido Progresista (PP) y un aliado de Lula.
Cavalcanti
ha sido acusado de pedir dinero al restaurante que trabaja
en el Congreso a cambio de renovar su licencia. El presidente
de la Cámara baja ha negado los hechos y ha asegurado
que no dimitirá. Sin embargo, ayer el empresario
que denunció la presunta extorsión, Sebastiao
Buani, mostró a los medios de comunicación
la prueba: un cheque por valor de 7.500 reales (2.626 euros)
extendido a nombre de Gabriela Kenia S. Martins, la secretaria
personal de Cavalcanti.
Inocente
hasta el final. A pesar de todo, el presidente
del Congreso sigue insistiendo en su inocencia y en permanecer
en el cargo. Aunque ahora parece que no lo tiene tan claro.
Cavalcanti ha asegurado que está dispuesto a defender
su mandato, pero también ha dicho que la decisión
dependerá del resultado de las consultas que realizará
con sus amigos, aliados y familiares.
Hay
que tener en cuenta que si se va voluntariamente no se tendrá
que someter al 'juicio' parlamentario, pero que si no lo
hace y es el Congreso el que decide podría perder
su mandato, al igual que Jefferson.
Mientras
esto ocurre en la Cámara baja, el país celebra
la reducción de los tipos de interés de referencia.
El Banco Central (BC), por primera vez en 17 meses, ha decidido
recortar la tasa selic en 25 puntos básicos hasta
el 19,5% una vez comprobado que la inflación está
bajo control. |