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Martes 13 de septiembre de 2005 
 
La popularidad de Lula se desploma de nuevo
 

La crisis política está haciendo perder a Lula muchos puntos de cara a su reelección en las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo año. Según la última encuesta divulgada por CNT/Sensus, la popularidad del presidente brasileño se ha desplomado. Ha caído 10 puntos porcentuales entre julio y septiembre.

En julio, el 59,9% de los brasileños aprobaba la labor desempeñada por Lula al frente del Gobierno. Dos meses más tarde, sólo el 50% respalda al presidente. El porcentaje sigue siendo elevado si se compara el apoyo con el que gobiernan otros mandatarios latinoamericanos como el peruano, Alejandro Toledo, (8%), o el costarricense, Abel Pacheco, (20%).

Pero esa abrupta pérdida de respaldo popular muestra el resbaladizo suelo en el que se mueve Lula tras la crisis política que ha estallado en su Gobierno, en su partido (el Partido de los Trabajadores -PT-) y que incluso le ha comenzado a afectar a él personalmente. El porcentaje de la población que desaprueba su actuación se ha incrementado prácticamente en la misma proporción en la que ha caído su popularidad. En julio, el 30,2% de los brasileños estaba insatisfecho con su gestión y ahora es ya el 39,4%.

Se aleja la reelección. Según el presidente del Instituto Sensus, Ricardo Guedes, los resultados muestran que "el deterioro político, la caída de la popularidad y la falta de acción del presidente comienzan a poner en riesgo su reelección".

No obstante, si hoy se celebraran las elecciones, Lula volvería a ganar. Aunque cada vez la distancia que le separa del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra (oposición), es más corta.

La popularidad de Lula y también la desbandada que se está produciendo en el seno del PT tiene mucho que ver con la actitud que está tomando el Gobierno y el partido frente a los presuntos implicados en los casos de corrupción. Una muestra de ello es el hecho de que mientras toda la oposición e incluso algunos sectores más a la izquierda del PT están pidiendo la dimisión del presidente del Congreso, Severino Cavalcanti, la dirección de la formación política que lidera Lula sigue reacia a apoyar su destitución.

No es la única cabeza que quieren. Hoy el Congreso deberá decidir sobre la propuesta de una comisión creada en la Cámara baja para decidir qué hacer con los 18 diputados acusados de corrupción. Este grupo de diputados ha decidido pedir la suspensión de su mandato.

Mientras tanto, en el PT, a tan sólo una semana de las elecciones internas, el presidente interino de esta formación política, Tarso Genro, ha anunciado que se investigarán las denuncias realizadas el pasado fin de semana respecto al posible pago, con fondos del partido, de viajes a los hijos de Lula y a la esposa e hija del ministro de Economía, Antonio Palocci. No obstante, Genro se ha cuidado mucho de implicar al presidente y ha descartado la posibilidad de que Lula tuviera alguna responsabilidad en estos hechos.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.