El
proyecto de crear un gran gasoducto que una Venezuela y
Brasil ya había sido planteado hace tiempo. Pero
hasta ahora la petrolera estatal brasileña, Petrobras,
no había tomado la iniciativa. Los problemas en Bolivia,
su principal proveedor de gas natural, parece que han decidido
a la compañía a plantear esta posibilidad
al Gobierno de Lula, un plan que si se materializa podría
contribuir a hacer realidad el proyecto de integración
energética que impulsa Chávez.
El
proyecto es ambicioso y caro. Serán necesarios más
de 8.000 kilómetros de gasoducto para transportar
150 millones de metros cúbicos de gas venezolano
hasta Brasil. Pero a pesar de la complejidad del plan, Petrobras
está analizando muy en serio esta posibilidad ante
el encarecimiento del gas procedente de Bolivia y las constantes
turbulencias políticas que asaltan a este país.
Según
asegura el diario brasileño O Estado de Sao Paulo,
la idea fue del director de la petrolera estatal venezolana,
Pdvsa, Eulogio Delphino, quien se lo planteó al director
de la unidad de gas de Petrobras, IIdo Sauer, el pasado mes de abril durante
un encuentro de petroleras estatales celebrado en Río
de Janeiro.
El
informe. Según el mencionado periódico,
Sauer ya ha enviado al Ministerio de Energía y Minas
de Brasil un informe con algunos detalles del plan. Los
técnicos de la petrolera creen que a través
de este gasoducto podrá llegar a Brasil combustible
por un precio de 2,60 dólares por millón de
BTU (Unidades Térmicas Británicas. Un BTU equivale a 252 calorías), mientras que el
gas procedente de Bolivia les cuesta actualmente 3,60 dólares.
De
momento, se desconoce la reacción del Ministerio
de Energía. Pero sí sabe que, en su momento,
cuando esta cartera la dirigía Dilma Rousseff, ésta
se mostró poco entusiasmada con el proyecto. Prefería
seguir adelante con el 'Anillo del Gas' para acceder al
gas peruano del campo de Camisea. Sin embargo, la crisis
política que sacude Brasil desde hace meses ha colocado
a Rousseff en el Ministerio de la Presidencia y a Silas
Rondeau en la cartera de Energía. Rondeau todavía
no ha mostrado ninguna inclinación al respecto.
El
'supergasoducto' requerirá cuantiosas inversiones,
hasta 18.000 millones de dólares (14.600 millones de
euros), y hará necesaria la firma de acuerdos multilaterales
puesto que en la última fase del proyecto el gasoducto
tendría que pasar por Uruguay
y Argentina antes de llegar a Brasil. |