Las
puertas del Congreso de EEUU están cerradas para
el tratado de libre comercio (TLC) que Perú, Ecuador
y Colombia negocian con la Administración estadounidense
desde hace año y medio. Así lo ha confesado
el embajador de EEUU en Perú, James Curtis Struble,
quien ha declarado que la recuperación del Katrina es
la prioridad de Bush, por lo que las discusiones del pacto
comercial podrían aplazarse por lo menos seis meses.
Ante
esta situación, los mandatarios de los tres países
que plantean la creación del TLC y de Bolivia -cuyo
gobierno se ha mantenido como observador en las distintas
rondas de negociaciones de este acuerdo comercial- han presentado
‘un plan C’, según lo denomina el ministro
de Comercio Exterior de Bolivia, Alfredo Ferrero: pedir
una prórroga de la Ley de Preferencias Arancelarias
y Erradicación de la Droga (Atpdea), un sistema general
de preferencias comerciales otorgadas por el Congreso de
EEUU a los países andinos comprometidos en la guerra
contra las drogas y el terrorismo y que caduca en diciembre
de 2006.
Otra
alternativa, expuesta por el presidente del Banco Central
de Reserva (BCR) de Bolivia, Oscar Dancourt, sería
diversificar las exportaciones que tienen como principal
destino EEUU.
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