El
presidente de México, Vicente Fox, ha presentado
en el Congreso una serie de propuestas para fortalecer el
sector energético nacional y reducir los efectos
del aumento del precio internacional del crudo derivados
del paso del Katrina. Los subsidios a los usuarios
domésticos y la apertura a la inversión privada
en la extracción de gas natural constituyen los puntos
fuertes del programa.
Las
iniciativas pretenden beneficiar a los consumidores en general
y a las empresas. Por ello, Fox ha planteado prolongar el
subsidio que actualmente reciben los usuarios domésticos
de energía, vigente desde mayo de 2005, que equivale
a un 28% del precio del gas natural. Además, el presidente
mexicano ha anunciado que mantendrá para el próximo
año en un 4% el incremento de las tarifas eléctricas
así como en un 3% el de la gasolina y diesel.
Mientras,
a las empresas se les concederá una ayuda económica
equivalente a cuatro dólares (3,2 euros) por millón
de BTU (unidad calorífica del combustible) para que
garanticen un determinado precio del gas y no afecte al
consumidor final el
alza internacional de los precios del petróleo.
El
mandatario mexicano aseguró que se están diversificando
las fuentes de suministro de gas natural, al promover su
compra en otros lugares del mundo, diferentes de su actual
fuente de abastecimiento, EEUU, que a juicio
del Ejecutivo, son los más caros del mundo.
Pero
no todas las compañías del sector energético
parecen estar de acuerdo con estas medidas. Analistas de
la empresa estadounidense PFC Energy no se han mostrado
satisfechos con las iniciativas anunciadas por Fox. Consideran
que el uso de subsisidos aumentará la demanda del
gas, ya que los consumidores no sentirán las variaciones
del precio del crudo en el mercado internacional.
Vicente
Fox volvió a insistir ante el Congreso en la necesidad
de abrir Pemex a la iniciativa privada, una propuesta también
incluida en el plan presentado ante los diputados, para
aliviar la deuda de la paraestatal y reformar sus instalaciones.
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