El
Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha
anunciado que su partido cancelerá el proceso de
desaforación del presidente de NIcaragua, Enrique Bolaños,
previsto para hoy en la sesión plenaria del Parlamento.
El líder del FSLN, Daniel Ortega, ha condicionado
esta marcha atrás a la búsqueda de mecanismos
que permitan restaurar el diálogo nacional, que se materializará en un encuentro
entre las cúpulas de los partidos políticos.
Una
comisión parlamentaria de la Asamblea Nacional resolvió
el pasado mes de agosto que el Parlamento debatiese la retirada
de inmunidad de Bolaños, acusado de presunta malversación
de fondos para la campaña electoral con la que ganó
la Presidencia en 2001. Sin embargo, los diputados que comenzaron
sus vacaciones poco después de la resolución
de la junta, aplazaron la discusión hasta hoy.
Ortega
ha tomado la decisión a sólo unas horas de
que el desafuero de Bolaños pudiese ser una realidad.
Para que el plenario retirase la inmunidad del mandatario
nincaragüense eran necesarios al menos el respaldo
de 57 diputados de un total de los 91 que componen la Cámara.
El FSLN posee 38, y el Partido Liberal Constitucional (PLC),
el frente que llevó a Bolaños a la Presidencia,
43, pero la mayor parte de sus miembros han dado la espalda
al presidente de Nicaragua, a quien acusan de corrupción.
El
líder sandinista ha indicado que la resolución
la tomó después del encuentro que mantuvo
con Enrique Bolaños a petición de la Organización
de Estados Americanos (OEA) con el objetivo de encontrar
una solución a la crisis política que vive
el país.
Sin
embargo, a pesar que fruto de la reunión, el FSLN
no continuará con el proceso de desaforación,
ninguno de los dos políticos parece que darán
su brazo a torcer en relación a la principal controversia
que han complicado las relaciónes del Ejecutivo con
la oposición durante los últimos diez meses:
las reformas constitucionales que aprobó la Asamblea
Legislativa para limitar el poder del presidente, pero rechazadas
por el Ejecutivo.
Ortega
declaró ante los medios de comunicación de
Nicaragua, que no dará marcha atrás en esta
materia, ya que las reformas a la Carta Magna fueron aprobadas
por el Parlamento y respaldadas legalmente por la Corte
Suprema de Justicia (CSJ). Por su parte, Bolaños,
que pidió asistencia a los presidentes de Centroamérica
con la celebración de una cumbre extraordinaria del
Sistema de Integración Centroamericana (SICA), asegura
que no promulgará unas reformas que buscan apartarle
del poder.
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