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Martes 13 de septiembre de 2005 
 
Los sandinistas dan marcha atrás al proceso de desaforación de Bolaños
 

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha anunciado que su partido cancelerá el proceso de desaforación del presidente de NIcaragua, Enrique Bolaños, previsto para hoy en la sesión plenaria del Parlamento. El líder del FSLN, Daniel Ortega, ha condicionado esta marcha atrás a la búsqueda de mecanismos que permitan restaurar el diálogo nacional, que se materializará en un encuentro entre las cúpulas de los partidos políticos.

Una comisión parlamentaria de la Asamblea Nacional resolvió el pasado mes de agosto que el Parlamento debatiese la retirada de inmunidad de Bolaños, acusado de presunta malversación de fondos para la campaña electoral con la que ganó la Presidencia en 2001. Sin embargo, los diputados que comenzaron sus vacaciones poco después de la resolución de la junta, aplazaron la discusión hasta hoy.

Ortega ha tomado la decisión a sólo unas horas de que el desafuero de Bolaños pudiese ser una realidad. Para que el plenario retirase la inmunidad del mandatario nincaragüense eran necesarios al menos el respaldo de 57 diputados de un total de los 91 que componen la Cámara. El FSLN posee 38, y el Partido Liberal Constitucional (PLC), el frente que llevó a Bolaños a la Presidencia, 43, pero la mayor parte de sus miembros han dado la espalda al presidente de Nicaragua, a quien acusan de corrupción.

El líder sandinista ha indicado que la resolución la tomó después del encuentro que mantuvo con Enrique Bolaños a petición de la Organización de Estados Americanos (OEA) con el objetivo de encontrar una solución a la crisis política que vive el país.

Sin embargo, a pesar que fruto de la reunión, el FSLN no continuará con el proceso de desaforación, ninguno de los dos políticos parece que darán su brazo a torcer en relación a la principal controversia que han complicado las relaciónes del Ejecutivo con la oposición durante los últimos diez meses: las reformas constitucionales que aprobó la Asamblea Legislativa para limitar el poder del presidente, pero rechazadas por el Ejecutivo.

Ortega declaró ante los medios de comunicación de Nicaragua, que no dará marcha atrás en esta materia, ya que las reformas a la Carta Magna fueron aprobadas por el Parlamento y respaldadas legalmente por la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Por su parte, Bolaños, que pidió asistencia a los presidentes de Centroamérica con la celebración de una cumbre extraordinaria del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), asegura que no promulgará unas reformas que buscan apartarle del poder.

 

 

 

 

 

 

 

 

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