Viernes 23 de septiembre de 2005
 
La oposición venezolana busca la unidad de cara a los comicios legislativos de diciembre
 
Chávez se prepara para un nuevo combate electoral
Gema Velasco
 

El próximo 4 de diciembre, la base aliada que comanda el presidente Hugo Chávez y los partidos de la oposición medirán de nuevo sus fuerzas en las urnas. Los precedentes, el último en el mes de agosto, no dejan lugar a dudas: Chávez conseguirá controlar la mayoría de la Asamblea Nacional (AN). Sin embargo, en esta ocasión hay un elemento nuevo que podría dar alguna sorpresa. Los desagregados partidos de la oposición están fírmemente dispuestos a unirse. El problema es que no lo consiguen.

Los políticos venezolanos han tenido esta semana mucho ajetreo. El próximo lunes 19 de septiembre acaba el plazo para que los partidos que quieran presentarse a las elecciones legislativas presenten a sus candidatos. Las formaciones que se aglutinan en torno a Chávez han tardado poco tiempo en organizarse, pero la oposición todavía anda de reunión en reunión en busca de nombres de consenso.

A pesar de las diputas internas y de lo complicado del proceso el ambiente es más optimista que en anteriores citas, comicios en los que la descoordinación exhibida por los partidos opuestos a Chávez jugó a favor de los intereses del presidente. Eso es lo que pasó en las elecciones a gobernadores de noviembre de 2004, en los últimos comicios municipales del mes de agosto y hace ahora un año en el referéndum revocatorio contra el mandatario bolivariano.

Misión: derrotar a Chávez. Parece que tanto fracaso consecutivo y siempre por el mismo motivo, acusaciones de fraude aparte, ha acabado por animar a los miembros de la oposición a dejar a parte sus rencillas y a embarcarse conjuntamente en la misión de derrotar a Chávez. Ellos dicen que casi lo han conseguido. Pero el asunto no está tan claro.

Según han asegurado varios diputados de los partidos opositores ya se han llegado a acuerdos en casi una veintena de estados para presentar a sus candidatos. Sólo faltaría a estas alturas un pacto en las provincias de Miranda, Lara, Bolívar y Portuguesa. El optimismo reina en las filas de los diputados del principal partido contrario al Gobierno venezolano, Acción Democrática (AD). Algunos legisladores aseguran que los candidatos del Movimiento V República (MVR) que lidera Chávez podrán ser derrotados si la oposición se unifica y justifican este desacostumbrado buen humor en el hecho de que la popularidad del presidente, según afirman, ha sufrido un deterioro y en que los postulados del partido oficial (MVR) no tienen peso en la sociedad.

Pero esta recobrada alegría podría durar muy poco. Las reuniones continuaban hoy a contrarreloj y parece que han surgido problemas. Graves problemas. La alianza podría estar en peligro. Según ha filtrado la prensa venezolana, los acuerdos alcanzados hasta ahora no son tan firmes como en un principio parecía.

La oposición, otra vez dividida. Los líderes de AD, Henry Ramos y Jesús Méndez, han logrado enfadar a sus socios en esta cruzada (Primero Justicia, La Causa R, Copei, Proyecto Venezuela, Izquierda Democrática, Movimiento al Socialismo y Polo Democrático) al exigir encabezar las listas en 20 estados de un total de 23. Una actitud que desde la Causa R han calificado de soberbia e incluso han amenazado con abandonar el bloque si persisten en ella. En algunos ámbitos no se descarta que finalmente la oposición acabe agrupándose en dos frentes, uno liderado por AD y Primero Justicia y el otro por Copei.

Mientras la oposición se pelea entre sí, Chávez avanza sin problemas en su campaña. Esta misma semana ha tomado juramento a sus 167 candidatos y a otros tantos suplentes. El presidente venezolano se ha mostrado triunfalista. Tiene motivos. No ha perdido unas elecciones ni un referéndum desde que llegó al poder en diciembre de 1998.

Chávez ha vaticinado una aplastante derrota de la oposición. Una más. Los diputados aliados del Gobierno esperan conseguir el control de dos tercios de la AN, un triunfo que permitiría a la Administración venezolana seguir sacando adelante sin problemas todos sus proyectos en las Cámaras a pesar de la polémica que han suscitado casi todos ellos, como el de la reforma de la Ley del Banco Central, o la Ley de Ilícitos cambiarios o la Ley de Contenidos.

El mandatario venezolano, además, ha restregado a sus contrincantes su solidaridad con la base aliada y ha destacado el hecho de que se ha dado especial atención a los candidatos de los partidos más pequeños que integran su alianza, como el Partido Comunista (PCV), Patria para Todos, Podemos o el Movimiento Electoral del Pueblo.

Chávez en Zulia.La campaña oficial para estas elecciones comienza el 30 de octubre. Y Chávez no va a perder ni un minuto. El presidente de Venezuela ha anunciado que entre octubre y noviembre estará en el Estado de Zulia para apoyar a sus candidatos en esta provincia. La elección no es casual. Zulia siempre se le ha resistido a Chávez. Allí la oposición ha ganado los comicios a gobernadores, alcaldías y municipios. El enfrentamiento dialéctico entre Chávez y el gobernador de este Estado, Manuel Rosales (de Un Nuevo Tiempo), promete ser de los más entretenidos de la campaña.

Parece que la carrera por ganar las elecciones legislativas en Venezuela ha comenzado, aunque hay un bando que todavía no ha ocupado su puesto en la parrilla de salida. Antes tienen que elegir a su 'jugador'. Este fin de semana será clave para conocer la estrategia de la oposición y su capacidad para cambiar un resultado que a estas alturas está prácticamente decidido sino hay grandes novedades de última hora. Estos comicios, en los que podrán participar 14 millones de venezolanos, serán un entrenamiento más para la gran batalla presidencial que se librará en 2006.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.