Viernes 16 de septiembre de 2005
 
El poder económico de Alemania apuesta ahora por la "gran coalición"
 
El mal menor
J. Jameson
 

La campaña electoral previa a las elecciones alemanas del domingo 18 de septiembre ha supuesto un mazazo para las expectativas del empresariado teutón que confiaba en la victoria de Angela Merkel. Ahora el país suspira por un pacto entre conservadores y socialdemócratas.

El poder económico teutón cruza los dedos, después de que su optimismo incial esté a punto de esfumarse. Angela Merkel parece no haber sabido hacer llegar su mensaje a los votantes durante la campaña y el esperado gobierno para el cambio, una coalición entre conservadores y liberales, no va a llegar a formarse.

Por lo menos, si las encuestas no están equivocadas. Peor aún, la posibilidad de que una coalición izquierdista (socialdemócratas, verdes y Lafontaine) consiga llegar al poder no puede descartarse. Ante ese panorama negativo, la idea de una alianza entre conservadores y socialdemócratas, que dejaría a Schröder fuera de juego, parece ganar adeptos en los grandes despachos.

Justo la opción que hasta hace sólo una semana se descalificaba en los mismos ambientes, porque se consideraba que daría como resultado un ejecutivo débil e incapaz de reformar el mercado de trabajo y recortar los impuestos.

Informe. A principios de la semana, un informe de Commerzbank se decantaba con claridad por esta opción. A la que otorgaba posibilidades de consolidar el giro económico que ya quiso imprimir Schröder y de hacerlo pausadamente manteniendo la paz social. Según estos analistas, si las urnas ofrecen este resultado, la Bolsa alemana subiría al menos un 7% en lo que queda de año Y Francfort acabaría 2005 como líder europeo y mundial.

Las encuestas. Según la última encuesta hecha pública por RTL, las coaliciones marcarán el signo del próximo gobierno que no gozará de una mayoría clara. La coalición CDU-CSU obtendría el 42% de los votos y sus aliados del FDP, un 6,5%. En la otra esquina, el SPD lograría un 33,5% y los verdes un 7%. Pero Lafontaine aspira a un 8%.

Francfort lidera la subida de las bolsas europeas desde mayo. La decisión del canciller alemán, Gerald Schröder, de convocar elecciones anticipadas, provocó también un sentimiento de euforia entre los inversores que han convertido al Dax, desde mayo, en la mejor bolsa europea con una revalorización del 18,85%.

La cifra podría ser mayor sin los descensos de la última semana en la que el impacto de la incertidumbre ha empezado a notarse entre los operadores de la Bolsa de Francfort. Lo curioso es que ese ambiente de mejora del sentimiento económico provocado por la posible victoria de Merkel ha servido para beneficiar al actual canciller que ha tenido argumentos para explicar que su Gobierno no era el problema.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.