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La campaña electoral previa a las elecciones alemanas
del domingo 18 de septiembre ha supuesto un mazazo para las expectativas del empresariado
teutón que confiaba en la victoria de Angela Merkel. Ahora el país suspira por
un pacto entre conservadores y socialdemócratas. El
poder económico teutón cruza los dedos, después de que su
optimismo incial esté a punto de esfumarse. Angela Merkel parece no haber
sabido hacer llegar su mensaje a los votantes durante la campaña y el esperado
gobierno para el cambio, una coalición entre conservadores y liberales,
no va a llegar a formarse. Por lo menos, si las encuestas
no están equivocadas. Peor aún, la posibilidad de que una coalición
izquierdista (socialdemócratas, verdes y Lafontaine) consiga llegar al
poder no puede descartarse. Ante ese panorama negativo, la idea de una alianza
entre conservadores y socialdemócratas, que dejaría a Schröder
fuera de juego, parece ganar adeptos en los grandes despachos. Justo
la opción que hasta hace sólo una semana se descalificaba en los
mismos ambientes, porque se consideraba que daría como resultado un ejecutivo
débil e incapaz de reformar el mercado de trabajo y recortar los impuestos.
Informe. A principios de la semana,
un informe de Commerzbank se decantaba con claridad por esta opción. A
la que otorgaba posibilidades de consolidar el giro económico que ya quiso
imprimir Schröder y de hacerlo pausadamente manteniendo la paz social. Según
estos analistas, si las urnas ofrecen este resultado, la Bolsa alemana subiría
al menos un 7% en lo que queda de año Y Francfort acabaría 2005
como líder europeo y mundial. Las
encuestas. Según la última encuesta hecha pública
por RTL, las coaliciones marcarán el signo del próximo gobierno
que no gozará de una mayoría clara. La coalición CDU-CSU
obtendría el 42% de los votos y sus aliados del FDP, un 6,5%. En la otra
esquina, el SPD lograría un 33,5% y los verdes un 7%. Pero Lafontaine aspira
a un 8%. Francfort lidera la subida de
las bolsas europeas desde mayo. La decisión del canciller alemán,
Gerald Schröder, de convocar elecciones anticipadas, provocó también
un sentimiento de euforia entre los inversores que han convertido al Dax, desde
mayo, en la mejor bolsa europea con una revalorización del 18,85%. La
cifra podría ser mayor sin los descensos de la última semana en
la que el impacto de la incertidumbre ha empezado a notarse entre los operadores
de la Bolsa de Francfort. Lo curioso es que ese ambiente de mejora del sentimiento
económico provocado por la posible victoria de Merkel ha servido para beneficiar
al actual canciller que ha tenido argumentos para explicar que su Gobierno no
era el problema. |