Viernes 16 de septiembre de 2005
 
La deuda rusa vuelve a atraer el interés de los inversores internacionales
 
La bonos del petróleo
Clark Parker
 

Siete años después de la suspensión de pagos de la deuda, por valor de 40.000 millones de dólares, que conmovió al mundo financiero internacional, los bonos rusos vuelven a atraer el interés de los inversores internacionales.

La evolución alcista de los precios del petróleo parece estar detrás de este proceso que protagonizan especialmente los ´hedge funds´ y los bancos de inversión estadounidenses.

Y eso sucede, a pesar de que todas las emisiones lanzadas por el Estado Ruso están denominadas en rublos y de que se mantiene sobre los no residentes la inmovilización en cuentas especiales del 15% del capital invertido en los activos de la Federación, una medida adoptada tras la suspensión de pagos.

El “benchmark” OFZ a cinco años ha experimentado una caída de la rentabilidad de 60 puntos básicos desde el 7,8% de abril al 7,2% en que se situa ahora.

Para los analistas, el anuncio realizado por Moscú de que va a pagar este mismo año 15.000 millones de dólares de la deuda pendiente con el Club de París ha tenido mucho que ver con la nueva efervescencia del mercado, lo mismo que las previsiones del Gobierno ruso de alcanzar un supéravit presupuestario del 5% al final del ejercicio.

En contra de la consolidación del repunte estarían otros datos, como la persitencia de un IPC elevado, el 13% en cifra interanual y la limitada revalorización conseguida en lo que va de año por el rublo frente al dólar, sólo un 2,85%.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.