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Este alto ejecutivo de Pullmantur ha querido aclarar las confusas informaciones aparecidas en algunos medios sobre la próxima eliminación del turismo de cruceros por parte de las autoridades cubanas. Pullmantur mantiene un contrato de tres años para operar en la mayor de las Antillas y aún no se ha cumplido el primero. El modelo de ‘crucerismo' de este turoperador español difiere radicalmente del que suelen desarrollar los operadores estadounidenses, cuyos barcos sólo tocan puerto unas pocas horas y apenas dejan beneficios a los países donde atracan. El negocio de Pullmantur, por el contrario, es rentable para Cuba.
¿Qué tipo de turismo de cruceros desarrolla Pullmantur en Cuba?
- La verdad es que tenemos de todo. Un segmento muy importante de la clientela es el de los recién casados. El paquete, que incluye una semana de crucero y otra de playa, supone una quincena muy atractiva y la relación calidad/precio es muy buena. Se trata de un paquete cerrado y completo que comprende el billete de avión, con la compañía Pullmantur Air, los traslados en destino y el crucero. El cliente hace una semana entera de crucero con visitas a varios países: embarca en La Habana, y allí está sábado y domingo; puede hacer excursiones, ver espectáculos por la noche, etc.; el domingo por la tarde el barco zarpa hacia Cozumel (México), donde puede visitar la Ribera maya; el martes es de navegación, de relajación para el cliente; el miércoles estamos en Jamaica; el jueves en Gran Caimán; el viernes en Isla Paraíso (Cuba) donde tenemos una playa privada para los clientes. Y ya el sábado regresamos a La Habana y cerramos el circuito. Hay gente que termina el crucero y regresa a España, mientras que la gran mayoría contrata otra semana de hotel en La Habana, Varadero o Cayo Coco.
- Las autoridades cubanas han arremetido contra el ‘crucerismo' en general, ¿en qué afecta esto a Pullmantur?
- Aquí yo tengo que matizar porque creo que las noticias que salen en televisión son un poco confusas. Lo que las autoridades cubanas no quieren es el crucero típico que funciona en esa zona, que en el 98-99% de los casos son compañías americanas. Ellos hacen otro tipo de crucero (que no es el de Pullmantur) y que consiste en que esos cruceros llegan a una isla y están cuatro o cinco horas y se van. Eso no lo quieren en Cuba porque aporta muy poco al país. Como hay restaurantes a bordo y el americano no compra excursiones, no compra visitas, no se queda luego en los hoteles de Cuba... pues con mucho respeto para los países que sí les gusta ese tipo de negocio, los cubanos dicen que no les gusta y eso hay que respetarlo. Eso es completamente distinto a lo que hace Pullmantur. Nosotros tenemos un Jumbo de 470 plazas que aterriza todos los sábados en La Habana, y eso aporta unos ingresos y unos beneficios al país. El barco está dos días en La Habana, se aprovisiona allí y al cliente español le gusta conocer y visitar, no es miedoso como el americano, no le gusta quedarse en el barco.
- ¿Cuál es su valoración de la experiencia de Pullmantur en Cuba? ¿Tienen planes de futuro en la isla?
Sí. Nosotros llevamos trabajando con Cuba desde 1992 con el típico programa de charter con avión y hoteles. Nunca hemos tenido ningún problema y mantenemos muy buenas relaciones tanto con las autoridades cubanas como con todas las cadenas hoteleras; para nosotros Cuba es un destino más, como puede ser México, República Dominicana, Colombia u otros países del Caribe y trabajamos sin ningún problema. Y perspectivas futuras sí tenemos. Este barco, el Holiday Dream se va a quedar por mucho tiempo en Cuba, las autoridades cubanas están encantadas con nuestro barco, porque como te decía, además del crucero en sí hay otra serie de cosas ‘colaterales' como el tema del avión que va todos los sábados, la contratación de muchas camas y nuestra intención es crecer en el negocio y no descartamos que en un futuro próximo podamos tener un hotel propio en Cuba. Ya lo vamos a hacer en México y en República Dominicana porque nos gusta cerrar el círculo: al cliente que nos contrata una semana queremos darle el mismo servicio de calidad en avión, crucero y hotel.
- Siguiendo con el futuro, ¿es tan elevado el potencial turístico de Cuba como aseguran muchos expertos?
- Yo creo que sí porque es un país que tiene unos recursos naturales estupendos, unas playas maravillosas, una riqueza natural muy importante y también una riqueza cultural. Por eso cuando el cliente llega a Cuba, el nivel de servicio es muy bueno en comparación con los países que tiene alrededor. Cuba a demás es una nación en la que va a crecer muchísimo la oferta turística y nosotros queremos estar ahí. Ya estamos bien posicionados, además nuestra relación con las autoridades cubanas es muy buena –como te señalaba antes- y la noticia esta que salió sobre el rechazo de Cuba a los cruceros no está bien matizada y será aclarada, y bien pronto, desde los organismos oficiales y van a decir que Pullmantur va a seguir trabajando en Cuba con su barco, sin ningún tipo de problema porque nosotros estamos llevando otro tipo de crucero.
- Aunque ya nos ha adelantado algunos destinos, ¿en qué otros países latinoamericanos opera Pullmantur?
- Nosotros como turoperador, o sea lo que es el paquete turístico del Cribe, además de en Cuba, estamos trabajando muy fuerte en República Dominicana, con cuatro Jumbos semanales; estamos también en México, con tres Jumbos , y no descartamos abrir rutas nuevas en un futuro muy próximo en Centroamérica y también queremos trabajar en Venezuela, Colombia e incluso en Brasil y Argentina. Pullmantur tiene una ventaja y es que nuestros aviones son todos Jumbos , son 747-300 y 747-200, de mucha capacidad y largo alcance, por lo tanto nuestro crecimiento va a ser gradual, pero vamos a ir abriendo rutas alternativas próximamente.
- ¿Qué proporción supone América Latina en los ingresos y beneficios de Pullmantur?
- Además de tener un tráfico emisor de España hacia el extranjero, Pullmantur es uno de los turoperadores decanos en el receptivo, es decir, una parte importante de nuestro negocio -y que es como empezó la compañía en los años 70- es trayendo turistas de fuera hacia España y desde aquí organizamos un sinfín de circuitos por el territorio español, Portugal, Europa, Marruecos... o sea que como indica el nombre de Pullmantur, nosotros en el mundo de los cruceros y de la aviación hemos empezado hace poco, pero nuestro negocio es el viaje en autocar: Pullman-tur: tur (viajes) y Pullman (que son autocares) y si no somos el número uno, ahí andamos en todo lo que es el receptivo. Recibimos miles, miles de pasajeros procedentes de México, Argentina, Brasil, Chile, Centroamérica, Colombia, Venezuela, etc. Tenemos una organización muy fuerte, con más de 1.000 autocares dentro de nuestro grupo. Con todo esto, y volviendo a tu pregunta, pues lo cierto es que la proporción latinoamericana de nuestro negocio es muy importante y además –modestia aparte- somos especialistas porque es como nació la empresa Pullmantur: “Viaje en autocar”. Aunque ahora todo el mundo nos identifica con los barcos o con los aviones, esa parte del negocio no la abandonamos, la seguimos potenciando y la cuidamos muchísimo.
- ¿Es fuerte la competencia en el turismo de cruceros?¿Qué diferencia a Pullmantur de sus competidores internacionales?
- La verdad es que hay mucha competencia, como prácticamente en todos los sectores, pero nosotros somos una empresa muy joven, hemos empezado en el mundo de los cruceros en el año 2000, prácticamente de novatos, con un solo barco, de 800 plazas, y en este momento ya tenemos cinco barcos en propiedad y manejamos casi el 60% de los cruceristas españoles. Lo que nos diferencia de los demás es el cariño que le estamos dedicando a los cruceros. Y espero que el cliente lo vea de esa manera porque nosotros, como somos un poco principiantes en esto, cuidamos muchísimo el servicio, cuidamos muchísimo la atención y tal vez una de las claves nuestras es que nosotros hemos diseñado un producto exclusivamente dedicado al mercado español e hispanohablante. En nuestros barcos se habla exclusivamente en español, toda la gastronomía, la comida que se sirve a bordo, tiene un sello español, como los horarios, ya que en otros barcos como los de EEUU -que son los líderes en este negocio- los clientes españoles y latinoamericanos no se sienten cómodos por ejemplo cenando a las seis de la tarde. Y además en esos cruceros sólo se habla en inglés, nuestros espectáculos (en los barcos el entretenimiento es muy importante) también están pensados para el público español. Aunque nosotros no tengamos los mejores barcos, ni los más grandes, lo que sí tenemos esa dedicación que hace que el cliente español se sienta como en su casa, incluso yo diría que, a veces, se siente incluso mejor porque el servicio que recibe es un servicio que en tierra ya no se da. La atención, los restaurantes, el servicio, la calidad de la comida, los espectáculos por la noche, el humor, la magia, los grupos de música, el cliente español se identifica con todo esto porque lo entiende, capta los mensajes y los chistes. Además los barcos que hemos ido incorporando a nuestra flota también se adaptan al gusto español. No son ‘megabarcos' de 5.000 plazas. El mayor tiene 1.400. Y también hemos cuidado muchísimo las escalas. No queremos que el cliente se quede todo el día en el barco encerrado. Le preparamos un programa de excursiones que cuando el barco llega a un puerto, prácticamente nadie se queda a bordo, todo el mundo compra la excursión para bajar a conocer el puerto en donde está y, sobre todo, los precios de a bordo, de las bebidas, de las excursiones, de la lavandería..., de los extras, digamos, son muy atractivos (cuando empezamos la gente pensaba que estábamos locos y que nos íbamos a arruinar). A nuestro cliente, no le ‘matamos' a bordo; en las compañías americanas, por ejemplo, tú te tomas un café o una cerveza y te cuesta cinco o seis dólares. Nuestras bebidas a bordo cuestan más baratas que las de un bar aquí en la esquina (en el centro de Madrid), así que la gente se siente a gusto con nosotros. Y ya estamos introduciendo la modalidad de “todo incluido” (precio único por todo y el cliente puede consumir las bebidas que desee), de hecho ya hemos empezado con ella en un barco en el Mediterráneo, una fórmula que está muy de moda sobre todo en los hoteles del Caribe, y a la gente le gusta eso. Y precisamente lo que nos diferencia de los demás es esto, que los clientes se sienten bien en nuestros cruceros. |