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La candidata oficialista Michelle Bachelet, a poco menos de tres meses de la elección presidencial de Chile, afianza su ventaja sobre los derechistas Joaquín Lavín y Sebastián Piñera, facilitada por la pugna que éstos muestran en las actuales circunstancias.
Bachelet encabeza todos los pronósticos y su favoritismo se basa en su carisma y en el aspecto relajado y sonriente que la ex ministra de Salud y Defensa muestra en cada acción pública en que se presenta.
Su ascenso al poder significaría un hecho histórico en Chile. Si se confirma su triunfo en las elecciones del 11 de diciembre, Bachelet, de 53 años, sería la primera mujer en llegar a la Presidencia chilena y, de esta manera, confirmaría el notorio avance que en el último quinquenio ha tenido la participación de la mujer en todos las actividades del país sudamericano.
Las encuestas le otorgan desde hace meses un cómodo primer lugar y por el momento la incógnita a desvelar sería si su triunfo se produce en la primera o en la segunda vuelta. Los últimos sondeos de opinión reflejan que la intención de voto se acerca a la mayoría absoluta del 50%.
Por su parte los candidatos derechistas Joaquín Lavín y Sebastián Piñera desvirtúan los argumentos que soportan a la candidata socialista y afirman que se trata de un fenómeno mediático, critican su falta de consistencia y a aseguran sus definiciones políticas no son del todo convincentes. Sin embargo, el enconado litigio que matienen ambos, les perjudica, lo que evidentemente juega a favor de Bachelet, quien ha marcado un estilo diferente de hacer campaña al distanciarse de los partidos políticos que integran la coalición gobernante de centroizquierda.
La ex ministra también ha procurado marcar diferencias con el Gobierno de Ricardo Lagos, quien sin embargo es el mejor soporte de la campaña de Bachelet por su constante trabajo en el terreno, por la fulgurante economía chilena y por la vasta serie de obras públicas que el Gobierno ha inaugurado en los últimos meses, por ejemplo, una segunda pista en la terminal aérea de Santiago y varias nuevas líneas de metro.
Así se presenta el panorama con vistas a diciembre, por el momento, no soplan vientos de cambio, ni nubarrones. Sólo el correr del tiempo nos llevará al final deseado. |