Ya
es casi oficial. Los desastrosos réditos políticos
que ha cosechado Bush por culpa de los devastadores efectos
del huracán Katrina van a provocar
un inmediato cambio de prioridades en la agenda económica
del presidente. Así ha sido reconocido ya por el
secretario del Tesoro, John Snow, quién añadió
además, que algunos recortes fiscales previstos quizá
no lleguen a materializarse.
Snow
aprovechó su discurso protocolario ante la Asamblea
Nacional de las Cooperativas de Crédito que se celebra
en Washington para lanzar un inequívoco mensaje “los esfuerzos para la reconstrucción han cambiado
todas las prioridades que estaban establecidas”.
Una
actitud que choca, aunque quizá no tanto, con la
decisión adoptada ayer por la FED de volver a subir
los tipos de interés de referencia de EEUU, por onceava
vez consecutiva desde junio de 2004, hasta situarlos en
el 3,75%.
Snow
reconoció, además, que Washington va a desistir,
al menos por ahora, de su intención inicial de convertir
en permanentes los recortes fiscales aprobados durante el
mandato de Bush. También el secretario de Estado
advirtió que tras el Katrina la economía iba
a crecer menos este año, aunque apostó por
sólo un cuarto de punto de reducción, mucho
menos que el punto porcentual íntegro del consenso
de los analistas. Además admitió que, sólo
temporalmente, era probable una cierta caída de la
creación de empleo.
Pero
todas estas dificultades quedarían superadas el año
que viene, cuando el excepcional programa de reconstrucción
que se pondrá en marcha se convierta en un acicate
para la creación de riqueza en el país.
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