La
Administración brasileña ha realizado su primera
colocación de bonos denominados en reales en los
mercados internacionales. Los inversores, atraídos
por la apreciación de la moneda doméstica
frente al dólar y la atractiva rentabilidad, 12,5%
anual, han acudido en masa a la subasta a pesar de las turbulencias
que sacuden la vida política del país.
El
volumen de la operación asciende a 3.400 millones
de reales (1.221 millones de euros) y los bonos vencerán
en 2016. El objetivo del Gobierno con esta emisión
es reducir el riesgo de tipo de cambio de la deuda externa.
Pero
no será ésta la única emisión
realizada en reales. Bradesco, el mayor banco privado del
país, ha anunciado que realizará una emisión
de deuda externa en moneda local. El monto de la operación
se desconoce todavía, pero la prensa del país
aseguraba que será al menos de 300 millones de reales
(107 millones de euros).
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