Los
países latinoamericanos se han desentendido de la
política monetaria que dicta la Reserva Federal de
EEUU (FED). Mientras Alan Greenspan sigue decretando subidas
de tipos de interés, países como México,
Colombia y Brasil han puesto en marcha políticas
monetarias expansivas. Y a pesar de eso, el dinero sigue
fluyendo hacia la región atraído por la revalorización
de las monedas domésticas frente al dólar.
Ayer,
la FED incrementó los tipos de interés en
25 puntos básicos hasta situarlos en el 3,75%; una
actitud que no ha sido seguida por los mercados latinoamericanos.
Todo lo contrario.
En
México, los
tasas de interés de los Certificados de la Tesorería
(Cetes) se redujeron en la última subasta. En el
caso de los Cetes a 28 días el rendimiento fue del
9,06%, 15 puntos básicos por debajo de la rentabilidad
ofrecida en la anterior subasta. Es la octava semana consecutiva
que se reduce la tasa de los Cetes. Esta evolución
sigue una decisión histórica tomada por el
Banco
Central de México (Banxico) a finales de agosto cuando
redujo los tipos de interés en
25 puntos básicos hasta situarlos en el 9,5%. Era
la primera vez en años que da una muestra de relajación
en su política monetaria.
México.
Los instrumentos de política monetaria de
Banxico son complicados. La principal misión de la
entidad es controlar la inflación y para conseguirlo
utiliza desde 1998 el denominado 'corto' en lugar de fijar
directamente un tipo de referencia. A través de este
mecanismo, la autoridad monetaria ajusta diariamente la
oferta de dinero del mercado, es decir, fija la cantidad
diaria de recursos (corto) que tienen a su disposición
los bancos en Banxico. Si se incrementa el 'corto' normalmente
se produce un incremento de los tipos de interés.
En
esa ocasión, para provocar una reducción de
los tipos, la autoridad monetaria mantuvo sin variaciones
el 'corto' en 79 millones de pesos (5,9 millones de euros)
y en su lugar lo que ha hecho es permitir un descenso de
25 puntos básicos en la tasa de fondeo (la rentabilidad
que pagan los bancos por los recursos), lo que ha provocado
un descenso de 25 puntos básicos en la tasa de fondeo
(la rentabilidad que pagan los bancos por los recursos).
Colombia
y Brasil. Pero no es México el único
país que ha relajado su política monetaria.
También lo ha hecho esta misma semana Colombia. El
Banco Central de este país (BCC) ha situado los tipos
de interés en el 6% tras reducirlos en 50 puntos
básicos. La autoridad monetaria de este país
no decretaba un recorte de tipos desde diciembre del pasado
año.
La
decisión de Colombia sigue a la tomada por Brasil
dos días antes. El Comité de Política
Monetaria (Copom) de este país redujo la tasa selic
en 25 puntos básicos hasta el 19,5%. Es la primera
vez que se produce un recorte desde hace 17 meses.
Estas
decisiones muestran que los bancos centrales latinoamericanos
cada vez miran menos a Washington cuando tienen que decidir
sobre los tipos de interés. La explicación
podría ser la buena evolución que, en general,
está experimentando la economía de los países
latinoamericanos, lo que favorece la entrada de dinero a
pesar de que los activos en dólares, con la subida
de tipos, puede atraer capitales que en principio iría
a parar a los mercados emergentes en busca de mayor rentabilidad.
De
hecho, las monedas latinoamericanas siguen apreciándose
frente al dólar a pesar de los esfuerzos de los bancos
centrales por frenar su revalorización. El peso mexicano
y el peso colombiano se han apreciado desde el lunes, el
día antes de la decisión de la FED, un 0,3%,
y el real brasileño, a pesar de la crisis política,
se ha mantenido estable esta semana en torno a los 2,30
reales por dólar.
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