El
presidente venezolano, Hugo Chávez, está llevando
a cabo una reorganización del sistema financiero
del país que incluye la creación de nuevas
entidades especializadas en el sector de microcréditos
y que serán gestionadas por bancos privados. El grupo
español Santander, que opera en el país a
través de su filial Banco de Venezuela, quiere una
de esas autorizaciones.
En
los próximos meses, el Gobierno venezolano dará
cuatro licencias a otros tantos grupos bancarios del país
para que creen entidades especializadas en microcréditos.
Una de esas firmas que obtendrán autorización
será el Banco de Venezuela, según ha asegurado
el superintendente de bancos, Trino Alcides.
De
esta manera, el banco español inicia el camino hacia
la diversificación en el país en un momento
en que el desarrollo del negocio tradicional se está
complicando debido al incremento de las carteras de crédito
obligatorias, a la fijación de tasas preferenciales
para la concesión de créditos y a la reciente
eliminación de las comisiones que cobran los bancos
por las operaciones con tarjetas de crédito.
Otro
inconveniente. A todo esto se une el hecho de que
Chávez ha creado un 'megabanco', el Banco
del Tesoro, que en breve absorberá los depósitos
y fideicomisos oficiales que en estos momentos mantiene
el Estado en los bancos privados, unos recursos que representan
el 25% y el 59%, respectivamente, de las captaciones totales
del sistema financiero privado.
Según
los datos publicados hoy, el beneficio del conjunto
de las entidades financieras venezolanas ascendió
entre julio y agosto de 2005 a los 383.053 millones de bolívares
(145 millones de euros), un 11% más que en el mismo
periodo del año anterior. La consultora financiera
venezolana SoftLine informa que durante el mes anterior
las captaciones del público ascendieron a 58,14 billones
de bolívares (22.143 millones de euros), lo que representa
un incremento del 3,05% en agosto. La cartera de créditos
sumaba 28,96 billones (11.000 millones de euros) con un
crecimiento del 4,19%.
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