| El
periodo de dos meses que el presidente de Costa Rica, Abel
Pacheco, concedió a una junta de notables para que
analizase las consecuencias de la aplicación del
tratado de libre comercio entre Centroamérica y EEEUU
(Cafta) ha concluido. Pacheco, que recibió el informe
el viernes pasado, ha anunciado que hoy hará públicas
las conclusiones. Sin embargo, el resultado es ya un
secreto a voces: el Cafta debe ser aprobado, aunque un 58%
de los costarricenses lo considere perjudicial, según los últimos sondeos.
Gabriel
Macaya, catedrático de la Universidad de Costa Rica
y uno de los integrantes de la comisión de notables,
declaró que su tarea no era definir el futuro del
Cafta, sino suministrar elementos para la adopción
de una decisión final. Por su parte, Rodrigo Gámez,
presidente del Instituto Nacional de Biodiversidad y también
miembro del grupo de analistas del tratado comercial, reconoció
que el convenio será favorable para algunos sectores,
pero que también puede perjudicar a otros.
Sin
embargo, los ciudadanos de Costa Rica no parecen estar muy
seguros de los presuntos efectos beneficiosos que pueden
derivarse del Cafta. Un sondeo de la Universidad de Costa
Rica revela que el 70% de los costarricenses pide que se
celebre un referéndum sobre el tratado comercial
antes de que sea negociado en la Asamblea Legislativa.
Además, el informe también detalla que un
43% de la población considera que debe renegociarse
y un 15% asegura que debe ser rechazado.
La
comisión de notables fue convocada hace dos meses
por el presidente Abel Pacheco con el objetivo de ofrecer
una visión lo más objetiva posible de las
consecuencias de la aplicación del Cafta. Sin embargo,
la neutralidad de la comisión fue puesta en duda por algunos
expertos del país. Fuentes consultadas por Américaeconomica.com
reconocieron que los componentes no son del todo imparciales
y que están ligados a determinados intereses comerciales.
Además
del informe emitido por el grupo de expertos, Pacheco también
condiciona la discusión del Cafta en la Asamblea
Legislativa a la aprobación de la reforma del Plan
Fiscal presentada por el Gobierno y cuyo objetivo principal
es reducir los procesos de inflación que vive la
República. Sin embargo, los efectos que se producirían
al aplicar los ejes principales de la reforma, basados en
el aumento del gravamen sobre algunos servicios como la
sanidad o la educación y la modificación del
impuesto sobre la renta, no son aceptados por todos los
diputados del Congreso.
Costa
Rica y Nicaragua deben ratificar todavía el tratado
que ya ha sido aceptado por EEUU, El Salvador, Guatemala,
Honduras y la República Dominicana. El Cafta fue
firmado por estos siete países en mayo de 2004, pero
para su entrada en vigor es necesaria la aprobación de los
respectivos parlamentos.
|