La
crisis energética por la que atraviesa Nicaragua
parece estar lejos de solucionarse. La
falta de acuerdo entre los representantes del Gobierno y
la industria eléctrica para reducir la deuda de 24
millones de dólares (19 millones de euros) que la
compañía española Unión Fenosa
mantiene con las generadoras del país, provoca ya
apagones de más de 10 horas que sufre la población
de Nicaragua. Y lo peor es que se trata de unas medidas que, según ha advertido
la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica
(ENTE), podrían endurecerse.
Fuentes
de Unión Fenosa explicaron a Americaeconomica.com
que los cortes de electricidad forman parte de un programa
de racionamiento energético aplicado por la compañía
después de que la Corte Suprema de Justicia nicaragüense
(CSJ) decidiera suspender de forma cautelar la subida en
un 13% de las tarifas energéticas.
Tanto
Unión Fenosa como el Gobierno están a la espera
de que el Supremo resuelva un recurso de ilegalidad presentado
por la Red de Defensa del Consumo del país (RDC),
que se opone a cualquier aumento de las tarifas energéticas
porque encarecería directamente el precio
de la canasta básica.
El
Ejecutivo de Nicaragua aprobó este aumento a petición
de Unión Fenosa, que intenta hacer frente a la crisis
energética originada por la escalada internacional de
los precios internacionales de petróleo.
La
coordinadora de la RDC, Ruth Selma Herrera, considera que
la compañía eléctrica realiza cortes
de suministro eléctrico como forma del chantaje al
Gobierno nicaragüense para que apruebe las subidas
solicitadas por Unión Fenosa.
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