| El
presidente venezolano, Hugo Chávez, está enzarzado
en un arduo cruce de acusaciones con el Grupo Polar. El
motivo es la expropiación de una planta de maíz
que esta compañía tiene en el estado de Barinas,
donde el padre del mandatario ocupa el cargo de gobernador.
Esta intervención ha provocado la indignación
de Polar, que amenaza con denunciar al Gobierno de Chávez
ante la justicia ordinaria.
La
expropiación de Polar está enmarcada en un
proyecto de reactivación empresarial. El Gobierno
venezolano está llevando a cabo una oleada de intervenciones
a las empresas privadas que considera que no están
operativas para entregárselas a los venezolanos y
que sea el pueblo el que ponga los negocios en marcha.
Hasta
el momento, ya se han intervenido más de 500 hectáreas
y varios miles de cabezas de ganado de empresas extranjeras
y locales. Además de Polar, también se han
visto afectadas, entre otras compañías, la
italiana Parmalat y la estadounidense Heinz.
Estas
acciones han disgustado mucho a los empresarios. Pero quien
encabeza la oposición es el presidente de Polar,
Lorenzo Mendoza, que ha emprendido una ofensiva contra este
proyecto y contra el Gobierno de Chávez.
Mendoza,
que asegura que su planta de maíz en Barinas estaba operativa,
ha definido los planes del mandatario como un atentado en
contra de la propiedad privada y, por esta razón,
quiere recurrir a los órganos judiciales.
Mientras
tanto, el equipo de Gobierno de Chávez, mantiene
su postura firme y ha negado que haya posibilidades de
negociación. El mandatario venezolano ha asegurado
que el Estado pagará la indemnización correspondiente,
pero que no dará marcha atrás a las expropiaciones.
|