|
No
hubo suerte. Contra la opinión de la mayoría
de los analistas y los deseos del Gobierno, los consumidores
estadounidenses siguen comprando casas sin dar tregua al
peligroso aumento de los activos inmobiliarios que padece,
hoy por hoy, la economía del país.
El
dato referente a la adquisición de viviendas usadas
en agosto, presentado ayer por la Asociación Nacional
de Corredores Inmobiliarios, tiene una lectura inequívoca,
la actividad en el sector no se ralentiza.
El
pasado mes la cifra aumentó un 2% con respecto a
julio hasta situarse en 7,29 millones de unidades, la segunda
mayor de todos los tiempos, sólo superada por los
7,35 millones de junio. Hay más. El precio medio
del metro cuadrado en el país se situó el
pasado mes en 2.200 dólares (1.822 euros), lo que
supone un aumento del 15,8% con respecto al guarismo correspondiente
a agosto de 2004, el mayor aumento de los últimos
26 años.
La
cifra es sólo un 2,53% superior a la que se registra
ahora en España (1.777 euros por metro cuadraro,
según el último informe de Caixa Cataluña),
otro país en el que engorda una potente burbuja inmobiliaria.
Sin
dramas. Algo que no estaría pasando en EEUU,
según muchos informes recientes que sí reconocen
el peligro en algunas zonas concretas. Desde S&P, por
ejemplo, se asegura que la sobrevaloración actual
que sufren los activos inmobiliarios en EEUU caminará
pronto hacia un ajuste, pero que no será dramático.
Según esta agencia de rating se va a producir una
caída de precios a medio plazo en algunos Estados
y zonas donde, simplemente, las actuales cifras serían
insostenibles, pero cuando este fenómeno termine
habrá estabilidad.
Recesión
improbable. Florida, California, Nueva York y la costa
noroeste, son las zonas rojas. Pero, según S&P
el ajuste no provocará una recesión. Para
que se produjera, la caída media de los precios en
todo el país debería superar el 30%. Creen
que no pasará.
Déficit.
Otros analistas hasta han encontrado un curioso ángulo
positivo en el aumento de los precios de las viviendas:
Detrae dinero a los consumidores y puede contribuir, si
no a elevar la tasa de ahorro, por lo menos a detener el
imparable aumento de las importaciones y contribuir a la
moderación de un déficit comercial que en
lo que va de año ya suma 404.300 millones de dólares
(334.935 millones de euros), un nuevo récord histórico
que supera en un 18,14%, los 342.200 millones de dólares
(283.489 millones de euros) del mismo periodo del pasado
año.
Tampoco
la Reserva Federal de EEUU (FED) cree que el ajuste tenga
consecuencias. Según Greenspan, la mayor parte de
las familias estadounidenses dispone de recursos financieros
para soportar el impacto de una caída del precio
de las viviendas.
|