El
presidente brasileño, Lula da Silva, ha conseguido
imponer a su candidato al frente de la Cámara baja.
El comunista Aldo Rebelo será quien mande en el Congreso
hasta 2007, un alivio para el mandatario latinoamericano,
debilitado por los casos de corrupción y por la fuga
de afiliados en el seno del Partido de los Trabajadores
(PT). Al cierre de esta edición, Rebelo se encontraba
reunido con Lula en el Palacio de Planalto.
El
primer día de trabajo de Rebelo como presidente del
Congreso ha sido intenso. Al cierre de esta edición
estaba charlando con Lula y se espera que tras este encuentro
acuda al Tribunal Supremo para presentarse formalmente al
presidente de institución, Nelson Jobim.
Pero
antes tuvo su primer encuentro con los líderes de
los partidos representados en el Congreso. Entre otras cosas
se discutió sobre la necesidad de comenzar a realizar
votaciones en la Cámara baja para sacar adelante
los proyectos pendientes, entre ellos el de la reforma electoral,
una ley que, según la propuesta que probablemente
será votada, reducirá de 90 a
45 días el periodo de campaña electoral, prohibirá
la participación de artistas en los programas de
candidatos y la organización de grandes eventos festivos
en las campañas, algo que los brasileños llaman
showmicios.
El
combate más reñido. Rebelo ganó
anoche el cargo de presidente del Congreso en una segunda
vuelta en el combate más reñido de la historia
de la Cámara baja brasileña. El candidato
del Gobierno obtuvo 258 votos frente a los 243 del opositor
José Thomaz Nono. Una pelea reñida que muestra
el equilibrio de fuerzas que actualmente existe en el Congreso.
En
el discurso de toma de posesión, Aldo Rebelo
aseguró que su mayor desafío será restablecer
la confianza de la población en la Cámara
baja y prometió trabajar duro para que los diputados
recuperen su ritmo de trabajo, un ritmo perdido por la crisis
que ha estallado a raíz de las denuncias sobre corrupción.
Rebelo
agradeció el apoyo recibido por los parlamentarios,
especialmente al opositor Thomaz Nono, a quien invitó
a sentarse a su lado durante su primera intervención
como presidente. Respecto a los casos de corrupción,
el flamante presidente del Congreso ha anunciado que no interferirá en la evolución
de los procesos contra los diputados que se están
tramitando en las diferentes comisiones parlamentarias.
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