La
disputa se ha producido entre dos compañías
discográficas: la estadounidense Peer International
Corporation y la cubana Editora Musical de Cuba (EMC). Y
el objeto de la controversia son los derechos de autor de
viejos boleros y sones (14 canciones en total pertenecientes
a cinco compositores), muchos de los cuales han sido interpretados
en su último disco el grupo ‘Buena Vista Social
Club’.
El
juez británico, John Edmund Frederic Lindsay, ha
viajado a La Habana con un permiso especial para tomar declaración
a varios testigos con el objetivo de poder dirimir en esta
controversia. Lindsay ha escuchado la declaración,
entre otros, del compositor Evelio Landa y de la sobrina
de Manuel Corona (muerto en 1950), uno de los creadores
de canciones más importantes de la isla.
El
caso lo están tratando los tribunales británicos
porque fue en ellos donde Peer International interpuso la
demanda. La compañía estadounidense considera
que el Gobierno de la Isla ha vulnerado sus derechos sobre
un grupo de canciones y por eso puso una demanda ante el
Tribunal Superior de Londres contra la cubana Termidor Music
Publishers, firma a la que EMC cedió sus derechos
sobre las canciones y que ha intentado en la capital británica
registrarse como poseedora de los mencionados derechos de
autor originando la demanda. La EMC alega que los contratos
originales no son válidos porque fueron “ofertas
inescrupulosas” y reclama para los herederos de los
compositores los derechos sobre las canciones. |