Los
inversores parecen muy satisfechos con la evolución
de las variables macroeconómicas de Venezuela. Y
una muestra de ello es que el riesgo país ha alcanzado
un mínimo en ocho años y se ha situado en
el entorno de los 334 puntos básicos, una cifra mejor
de la que exhíbe actualmente un país como Brasil
(354 puntos básicos).
En
menos de cinco años, la economía venezolana
ha logrado convencer a los mercados internacionales. Sólo
así se explica que entre 1999 y septiembre de 2005
el riesgo soberano de Venezuela (medido por el índice
EMBI+ elaborado por JP Morgan) haya descendido en 2.000
puntos básicos. El optimismo se basa en datos concretos.
Según datos del Banco Central de Venezuela (BCV)
el PIB del segundo trimestre del año creció
un 11,1%. Y el FMI en su último informe sobre estabilidad
financiera pronosticó un crecimiento para final de
año del 7,8%, el mayor aumento de entre los países
latinoamericanos.
La
mejora en la percepción de los inversores sobre Venezuela
permitirá al Gobierno de Chávez abaratar el
coste de financiación. Esta misma semana el Gobierno
ha adjudicado en subasta pública 100.000 millones
de bolívares (38 millones de euros) en bonos de deuda
pública nacional a los plazos de 1.604 y 1.624 días
(con un cupón del 12,58% y 12,29%, respectivamente)
y 6.000 millones (2,3 millones de euros) en Letras del Tesoro
a un plazo de 273 días, según la información
facilitada en el último informe elaborado por el
Ministerio de Finanzas.
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