| El
Departamento de Defensa de EEUU ha aprobado la venta de
20 misiles por 50 millones de dólares (41 millones
de euros) del fabricante Boeing a Chile para que remodele
el arsenal de guerra marítima. Una operación
que se produce después de que el presidente chileno,
Ricardo Lagos, decidiese aplazar las nuevas compras militares
hasta la próxima legislatura, que comienza en marzo
de 2006. Los organismos internacionales están incómodos,
ya que Chile es el país de Latinoamérica que más
porcentaje de su Producto Interior Bruto (PIB) destina a
la adquisición de armamentos.
Según
el Departamento de Defensa de EEUU, la operación
supone la venta de misiles 20 RGM-84L Harpoon Block II,
artefactos de entrenamiento, partes de respuestos y equipos
de apoyo destinados a colaborar en materia de seguridad
con Chile que, según los políticos estadounidenses,
ha actuado como una fuerza importante para la estabilidad
política en América del Sur.
Los
milises reducen significativamente el riesgo de afectar
objetivos que no están en combate, según infoma
en un comunicado el Departamento de Defensa. Además,
con la compra de este material bélico podría incrementarse
la habilidad de la marina de Chile para trabajar junto a
las fuerzas navales de EEUU.
Nuevas
compras militares aplazadas. El presidente de Chile,
Ricardo Lagos, decidió el pasado 19 de septiembre
postergar la nuevas adquisiciones de material bélico
hasta la próxima legislatura. Esta actuación
se produjo en medio del escándolo del mayor contratista
europeo, BAE Systems PLC, que, según el diario británico
The Guardian, había pagado más de
1,8 millones de dólares (1,4 millones de euros) al
ex dictador chileno Augusto Pinochet.
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