| La
disputa por la soberanía del río San
Juan, que marca la frontera entre Costa Rica y Nicaragua,
es el principal motivo de una batalla entre los gobiernos
de ambos países, que aseguran estar dispuestos
a imponer sus intereses a cualquier precio. El presidente
de Costa Rica, Abel Pacheco, ha amenazado con acudir a la
Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ) si su país
vecino impide que guardias costarricenses naveguen por el
río. Nicaragua ha respondido que si esa petición
sale adelante, aplicará un impuesto patriótico
a la importación de productos de Costa Rica.
Este
conflicto entre ambos países se produce justo en
la fecha en que termina la tregua de tres años que
los presidentes de Costa Rica y Nicaragua habían
firmado en 2002. Un periodo en el que delegaciones de las
dos naciones fronterizas discutirían los términos
de soberanía del río después de que
en 2001 el Gobierno nicaragüense bloquease el acceso
a la zona de guardias costarricenses armados.
El
ministro de Exteriores de Costa Rica, Roberto Tovar, reconoce
que la soberanía del río es de Nicaragua,
pero que su país tiene derecho a que se le respete
la navegación de acuerdo con lo que establecen los
diferentes acuerdos legales que ambos gobiernos firmaron.
Sin
embargo, el Gobierno de Nicaragua asegura que los tratados
asumidos por las dos naciones revelan que los nicaragüenses
tienen exclusivamente el dominio del río desde su
nacimiento hasta su llegada al Océano Atlántico
y que Costa Rica tiene únicamente derecho de libre
navegación con objeto de comcercio.
Por
el momento, la Asamblea Legislativa de Nicaragua ha aprobado
una resolución en la que indicá que se cobrará
un impuesto del 35% a las importaciones costarricenses
si el presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, pide a una
audiencia a la CIJ.
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