Viernes 23 de septiembre de 2005
 
La dimisión del ministro de Economía evidencia la debilidad de la coalición gobernante
 
Berlusconi vende a Fazio para salvar su Gobierno
Por Michela Romani
 

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha retirado públicamente su apoyo a Antonio Fazio, el gobernador del banco central, Bankitalia, cuestionado por su comportamiento en las OPA sobre Antonveneta. Lo ha hecho después de que el ministro de Economía, Domenico Siniscalco, dimitiera acusando al Gobierno de "inmovilismo" sobre la cuestión del gobernador. Berlusconi le ha sustituido con un ex ilustre, Giulio Tremonti, que ocupó la cartera de Economía hace 14 meses y cuya cabeza fue el precio que el premier tuvo que pagar a su aliado Gianfranco Fini, líder de la derechista Alianza Nacional, para evitar una crisis del Ejecutivo.

Ahora, Fini ha aceptado que Tremonti, que ya había vuelto al Ejecutivo como vicepresidente sin cartera, volviese a ser el responsable de Economía. Pero, a cambio, ha pretendido que Berlusconi desautorizara a Fazio.

Tremonti, en su anterior etapa como ministro, había recibido varias críticas relacionadas con sus intentos de reducir el poder discrecional del gobernador de Bankitalia, cuyo mandato es vitalicio. Tras el escándalo de las escuchas telefónicas, que han arrojado serias dudas sobre la objetividad de Fazio en las OPA bancarias, el Gobierno ha preparado un proyecto de ley para reformar el banco central y reducir el mandato del gobernador a siete años. Pero la medida no afecta a Fazio, cuya dimisión sólo podría forzar el Consejo Superior de Bankitalia con una mayoría calificada de dos tercios.

Ayer jueves, Berlusconi, al mismo tiempo que retiraba su apoyo a Fazio y le pedía dimitir por el bien del país, pretendió redimir a su Gobierno de toda responsabilidad al afirmar que sólo el Banco Central Europeo (BCE) tenía el poder de destituir al gobernador. Unas declaraciones que en la mañana del viernes fueron prontamente desmentidas por el BCE, que recordó al premier italiano que esta responsabilidad competía a las autoridades nacionales.

Fazio, en todo caso, ha hecho oídos sordos a la petición de Berlusconi y ha viajado a Washington donde, junto con Tremonti, representará a Italia en la reunión del G-7. Y como ulterior señal de las malas relaciones que entre ambos, Tremonti ha protagonizado un pequeño show ante los periodistas italianos que le esperaban en la capital estadounidense. El ministro se puso a imitar al gobernador cuando intenta esquivar la prensa amenazando con la intervención de sus guardaespaldas.

El adiós de Siniscalco: ¿es crisis?

Siniscalco ha dimitido tras denunciar "la absoluta inmovilidad del Gobierno" con respecto a Antonio Fazio. Pero el ministro, quien pidió sin éxito la dimisión del gobernador de Bankitalia, se va también por las críticas a su proyecto de Presupuestos.

Siniscalco se va en un momento muy delicado, cuando faltan tan sólo ocho días para la discusión parlamentaria sobre los Presupuestos Generales del Estado. El pasado miércoles, el proyecto elaborado por Siniscalco recibió un durísimo ataque de la UDC, partido de la gobernante Casa de las Libertades (CdL).

El pasado jueves por la mañana, en el Parlamento tuvo lugar una improvisada discusión sobre las dimisiones. El debate fue autorizado por el presidente de la Cámara a petición de varios grupos y pese a que la dimisión aún no había sido comunicada oficialmente al Congreso, según reveló a Americaeconómica.com el diputado de la Liga Norte Giancarlo Pagliarini. Todos los representantes de la oposición pidieron la dimisión del Gobierno y elecciones anticipadas y todos los partidos de la coalición mayoritaria rechazaron la petición.

No hay mayoría.
Fuentes parlamentarias de la CdL consultadas por este diario afirman, sin embargo, que es difícil prever si el Gobierno podrá aguantar este nuevo seísmo. "En la última semana en la Cámara hasta en cinco ocasiones el número de diputados fue insuficiente para sacar adelante una votación, lo que significa que ya no hay mayoría", relatan estas fuentes. La agencia Reuters informa que también un ministro, que quiso mantener el anonimato, ha augurado elecciones anticipadas tras la aprobación de los Presupuestos.


Las agencias de rating S&P y Fitch ya han avisado que observarán de cerca la ley de Presupuestos, aunque de momento no han variado sus calificaciones sobre la deuda italiana. Y los analistas destacan el peligro de que Berlusconi haga una "ley de presupuestos de carácter electoral".

Edita Asesores de Publicaciones S.L.