Viernes 23 de septiembre de 2005
 
El 28 de septiembre el Congreso de Brasil elegirá a su nuevo presidente
 
Los nuevos retos de Lula
Por María Blasco
 

El presidente brasileño, Lula da Silva, está compitiendo en una carrera de obstáculos que, de momento, lidera pero cada vez con menor ventaja. En los próximos días tendrá que saltar dos importantes barreras: la elección del nuevo presidente de la Cámara baja y la celebración de la segunda vuelta de los comicios internos del Partido de los Trabajadores. Llegar al podio será complicado porque Lula arrastra lastre. Por primera vez desde que llegó al poder, son más los brasileños que no confían en él que los que sí lo hacen.

La popularidad de Lula se desploma. Según una encuesta divulgada esta semana por la Confederación Nacional de Industria (CNI) y elaborada por Ibope, sólo el 44% de los encuestados confía en Lula en estos momentos frente al 56% de junio. El porcentaje de los 'desconfiados' se ha incrementado desde el 38% hasta el 51%.

Tampoco sale bien parado el Gobierno. también por primera vez, el número de personas que califican como buena a la Administración brasileña es inferior al de aquellos que creen que es pésimo. El porcentaje de estos últimos se incrementó desde el 22% de junio hasta el 32%, mientras que los que aún confían en el Ejecutivo representan el 29% de la población entrevistada frente al 35% de septiembre.

Un sustituto para Cavalcanti. Y con este panorama nada alentador, Lula tendrá que enfrentarse a los nuevos retos surgidos de la crisis política que azota al país a raíz de los casos de corrupción. Uno de ellos, el de la elección del nuevo presidente del Congreso tras la obligada dimisión de Severino Cavalcanti, un aliado del Gobierno.

Cavalcanti dimitió el miércoles y el mismo jueves la Cámara baja de Brasil anunció en un comunicado la fecha de las elecciones. Será el próximo 28 de septiembre por la mañana cuando se celebrarán las votaciones para elegir al nuevo presidente. En caso de empate, habrá una segunda votación el mismo día por la tarde. El hecho no tiene precedentes en la historia de la democracia brasileña porque nunca antes había dimitido un titular del Parlamento.

Al cierre de esta edición, las negociaciones entre los diferentes partidos políticos para la búsqueda de un candidato que tenga posibilidades de suceder a Cavalcanti continuaban. El plazo para inscribirse en estos comicios acaba las 18:00 horas (locales) del 27 de septiembre. De momento ya hay seis personas que optan al puesto: Arlindo Chinaglia, del Partido de los Trabajadores (PT); Michel Temer, por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB); José Thomaz Nono, por el Partido del Frente Liberal (PFL); Joao Caldas, del Partido Progresista (PP); Luiz Antonio Fleury, por el Partido Laborista de Brasil (PLB), y Beto Alburquerque, por el Partido Socialista Brasileño (PSB). El Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) ha decidido apoyar al candidato del PFL.

Mientras esto ocurre en el Congreso, en el seno del PT todos están pendientes del resultado de las elecciones internas que se celebraron el pasado domingo. A estas alturas sólo hay una cosa clara: el vencedor no saldrá de estos comicios sino que tendrá que celebrarse una segunda vuelta (prevista para el próximo 9 de octubre) para saber quien es el ganador. Una muestra de que Lula pierde fuerza ya que es la primera vez que la corriente del Campo Mayoritario a la que pertenece Lula y otros altos cargos del Gobierno como el ministro de Economía, Antonio Palocci, o ex 'hombres fuertes' como el ex ministro de la Presidencia, José Dirceu, no arrasa en la primera votación.

El candidato del Campo Mayoritario es Ricardo Berzoini que se enfrenta a los cinco presentados por la oposición de la corriente más a la izquierda del partido. De momento, los datos confirman que ninguno de los dos bandos enfrentados ha obtenido más del 50% de los votos. El 42,3% de las papeletas respaldan en estos momentos a Berzoini.

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