| El
ex presidente argentino Eduardo Duhalde ha aparecido en
la escena electoral para atacar la política económica
del actual mandatario, Néstor Kirchner. Cuando sólo
faltan 20 días para las elecciones generales, Duhalde
ha advertido a los votantes que las ventajas competitivas de la devalución del
peso no pueden ser el eje vertebral de un modelo económico.
En
opinión del ex mandatario, la economía argentina
precisa de nuevos procesos de reactivación productiva
que no se basen exclusivamente en la debilidad de la moneda
local. Un método, según Duhalde, imprescindible
para las finanzas del país y sin el cual no se podrá
superar la crisis heredada desde el 2001.
Las
críticas del ex presidente apuntan directamente al
máximo temor de los argentinos: la economía.
Duhalde está utilizando la única estrategia
que podría desacreditar la popular labor del presidente
Kirchner y que consiste en poner en entredicho su política
monetaria con advertencias directas al pueblo, en las que
se plasma la idea de que si se continúa con el modelo
económico actual se podría retornar a la ya
pasada situación en la que los precios alcanzaron
índices desorbitados.
Con
este argumento, Duhalde intenta buscar votos para su esposa,
Chiche Duhalde, que tiene como principal rival a la mujer
de Kirchner, Hilda González, en las elecciones generales
del próximo 23 de octubre. El ex presidente quiere
vincular la candidatura de Hilda a la política del
actual mandatario, detractar sus objetivos políticos
y conseguir su derrota.
El
diario argentino Clarín critica la estrategia
de Duhalde y le recuerda que fue precisamente él,
cuando era presidente, quien impuso en 2002 la devaluación
del peso para superar la grave crisis que atravesaba Argentina.
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