| Las
autoridades brasileñas están decididas ha
emprender una batalla legal en contra de EEUU por los subsidios
no permitidos que el Gobierno de Bush otorga a los agricultores
estadounidenses. Para ello, la Administración de Lula ha recurrido a la Organización
Mundial del Comercio (OMC). Brasil ha solicitado a esta
institución que le autorice a elevar los aranceles
de algunos productos estadounidenses como forma de castigo.
Esta
es la segunda vez que Brasil recurre a la OMC para solicitar
su mediación en este tema. En la primera ocasión,
en julio de 2004, el Gobierno de Lula consiguió el
fallo favorable de esta institución. La OMC aceptó
la demanda brasileña y le autorizó para imponer
unas sanciones a Washington valoradas en 3.000 millones
de dólares (2.508 millones de euros).
Un dictamen
que hizo reaccionar al Gobierno estadounidense que prometió
suprimir los subsidios de más de 260 millones de
dólares (217 millones de euros) e interrumpir los
programas de créditos garantizados a las exportaciones.
Unos proyectos con los que se otorgan subvenciones a
las empresas que usan algodón para que adquieran
la materia prima del país.
Pero
la Casa Blanca no ha cumplido su promesa. Y a día
de hoy mantiene sus ayudas. El próximo 18 de octubre
representantes de ambos países se verán las
caras en una reunión del Órgano de Solución
de Diferencias de la OMC. En esta cita, Brasil insistirá
en castigar a EEUU, que podrá solicitar
una objeción.
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