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Las
aerolíneas no atraviesan por su periodo más
propicio, y en su primera semana como consejero delegado
de British Airways, Willie Walsh ha tenido que reconocer
que los precios del crudo impedirán cumplir los objetivos
de rentabilidad fijados para 2005.
El
nuevo consejero delegado de una de las grandes referencias
del sector en Europa, British Airways, ha señalado
en su primera rueda de prensa multitudinaria que si
el petróleo no hubiera subido a precios récord,
habríamos alcanzado las previsiones de un 10%
de rentabilidad fijadas para el presente ejercicio.
Willie
Walsh, que llevó a cabo una drástica reducción
de plantilla a su paso por la aerolínea irlandesa
Aer Lingus, ha intentado pasar por alto los suspuestos planes
de recortar en un 15% su personal de tierra, lo que afectaría
a 750 empleos.
Críticas
a EEUU. Lo que no ha eludido Walsh son las críticas
hacia la situación del sector en EEUU. Considera
que las aerolíneas estadounidenses requieren un cambio
regulatorio que impida que más del 50% de la
capacidad de los operadores estén en suspensión
de pagos, como sucede en la actualidad, lo que considera
inaceptable.
Walsh
ha afirmado que la concentración en el sector es
inevitable, pero añade que elevar la participación
de British Airways cercana al 10% en Iberia no es
una prioridad inmediata, y que American Airlines sigue
siendo un excelente socio.
Ryanair,
confiado. El mismo día en el que la aerolínea
de bandera en Reino Unido rebajaba sus previsiones, el líder
del sector entre las empresas de bajo coste, Ryanair, afirmaba
que su negocio evoluciona en línea con sus estimaciones,
pese al petróleo.
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